UTA advierte posibles medidas de fuerza por atraso salarial y crisis en el transporte público

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El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Raúl Abraham, advirtió sobre la crítica situación que atraviesan los trabajadores del transporte público en el Chaco, debido a atrasos en el pago de salarios, deudas del aguinaldo y la incertidumbre sobre la continuidad de algunas empresas del sector.

En declaraciones radiales, Abraham confirmó que los choferes percibieron solo el 50% de sus haberes y que el resto sería abonado el próximo martes, aunque aclaró que no existe garantía de cumplimiento. “Aceptamos esta propuesta para evitar conflictos, pero los trabajadores ya no pueden aguantar más esta situación”, sostuvo.

Reunión clave y posible paro

El dirigente sindical adelantó que el gremio convocará a una reunión el lunes para analizar los pasos a seguir y evaluar posibles medidas de fuerza ante la falta de respuestas por parte de empresarios y autoridades gubernamentales.

“Nosotros tratamos de evitar el paro, pero si no hay soluciones vamos a tener que tomar decisiones. Esta situación no es responsabilidad de los trabajadores”, remarcó.

Deuda del aguinaldo

Abraham también recordó que aún persisten deudas vinculadas al pago del aguinaldo, correspondientes a acuerdos alcanzados durante el procedimiento preventivo de crisis que atravesaron empresas como TCM y ERSA.

Según explicó, el pago del Sueldo Anual Complementario se pactó en cuotas. Una parte fue abonada en diciembre, otra junto al salario de enero, y resta la cancelación de la última cuota.

Preocupación por actos vandálicos y crisis empresarial

El titular de la UTA expresó además su preocupación por la aparición de “miguelitos” en unidades del transporte, hechos que generaron daños en neumáticos y afectaron la prestación del servicio.

“Estos episodios nos sorprenden, pero reflejan el descontento general que existe. Si no se encuentra una solución rápida, la situación puede agravarse”, afirmó.

En ese sentido, Abraham advirtió sobre el delicado presente económico de las empresas del sector. Señaló que TCM se encuentra concursada y que existe incertidumbre sobre su continuidad, mientras que ERSA habría manifestado la posibilidad de retirarse de la provincia si no obtiene respuestas a sus reclamos financieros.

“Si una empresa se retira, estamos hablando de aproximadamente 500 trabajadores que quedarían sin empleo. No podemos quedarnos de brazos cruzados”, enfatizó.

Reclamo al Gobierno

El dirigente gremial apuntó contra el Gobierno provincial y nacional, al considerar que las decisiones vinculadas a la eliminación del Fondo Compensador y la reducción de subsidios agravaron la crisis del transporte.

“El Gobierno no puede desentenderse de esta situación. Hoy las consecuencias las pagan los trabajadores y los usuarios, que reciben un servicio deficiente por falta de recursos”, sostuvo.

Asimismo, señaló que los altos costos operativos dificultan la continuidad del servicio, mencionando que el precio de una cubierta puede rondar entre 600 mil y 700 mil pesos, lo que impide que algunas unidades puedan circular.

Salarios y situación social

Abraham indicó que los trabajadores aceptaron cobrar salarios inferiores a los del Área Metropolitana de Buenos Aires para sostener la actividad. Actualmente, el sueldo inicial ronda 1,2 millones de pesos, mientras que en Buenos Aires supera el 1,5 millón.

También cuestionó el impacto social de un eventual aumento del boleto. “No se puede trasladar todo el costo al usuario cuando muchos trabajadores están por debajo de la línea de pobreza”, afirmó.

Riesgo para el sistema de transporte

Finalmente, el secretario general de la UTA expresó su preocupación por el futuro del transporte público en la provincia y comparó la situación actual con la crisis del sector en la década del noventa.

“En otras provincias los gobiernos sostienen el sistema con subsidios y políticas públicas. Si el Estado no interviene, el transporte puede desaparecer”, advirtió.