Tristeza en General Pinerdo y toda la zona por el fallecimiento del querido Dr. «Coqui» Gutiérrez
Un profundo dolor envuelve a General Pinedo y a toda la región tras conocerse el fallecimiento del reconocido médico Doctor “Coqui” Gutiérrez, un hombre que no solo dedicó su vida a la medicina, sino también al servicio humano, social y comunitario de su pueblo.
Su partida deja un vacío difícil de dimensionar. Para muchos vecinos no era únicamente un profesional de la salud: era una presencia tranquilizadora, un consejero, un amigo y una figura profundamente humana que supo estar cuando más se lo necesitaba.
Nacido el 22 de abril de 1952, tenía 74 años. Compartió su vida con su inseparable esposa Carmen, el gran amor de su vida, con quien construyó una familia sólida y unida junto a sus hijos Diego, actual Ministro de Desarrollo Humano, Lucas y Celina. Fue además un abuelo entrañable, inmensamente querido por sus nietos y nietas, quienes disfrutaron de su calidez, su humor y su permanente presencia.
Durante décadas, su vocación, compromiso y calidez humana lo convirtieron en una figura indispensable dentro del sistema de salud local. Pero más allá de su labor médica, quienes lo conocieron destacan su humildad, su cercanía con cada paciente y su permanente disposición para ayudar, incluso fuera del horario de atención.
Sus propios pacientes lo describían con una frase que resume su esencia: “un auténtico médico al servicio de su pueblo durante toda su vida y a cualquier hora”.
Su nombre quedó ligado a innumerables historias de acompañamiento, contención y servicio desinteresado. Fue, para muchos, más que un médico: un consejero, un amigo y un verdadero referente comunitario.
Su paso por el Hospital de General Pinedo dejó mucho más que años de servicio: dejó una verdadera legión de pacientes agradecidos y amigos entrañables que hoy sienten su partida como una pérdida propia.
Su intensa vida social y su participación en la vida pública y política generan una profunda conmoción en toda la localidad. Durante muchos años fue uno de los principales artífices del progreso comunitario, impulsando iniciativas y acompañando proyectos que contribuyeron al crecimiento de General Pinedo.
Visionario y comprometido, supo tender puentes, promover el diálogo y trabajar siempre con un espíritu solidario que trascendía cualquier diferencia. Su generosidad y su permanente vocación de servicio le valieron el respeto y el cariño de una innumerable cantidad de amigos en toda la provincia del Chaco y también en distintos puntos del país.
Hoy General Pinedo despide a un hombre que dejó una huella imborrable. Su legado humano, profesional y comunitario permanecerá vivo en cada vida que tocó con su vocación y su inmensa humanidad.
QEPD, Doctor “Coqui” Gutiérrez.

