Paso clave por el nuevo puente Chaco–Paraguay: financiamiento aprobado y aval político de ambos lados
En un avance clave para la integración regional, el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, mantuvo en Asunción un encuentro con el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana —referente político del departamento de Ñeembucú—, donde el proyecto del nuevo puente entre Argentina y Paraguay quedó formalmente instalado en la agenda bilateral.
La reunión no solo consolidó el respaldo político, sino que se apoya en un dato central: el financiamiento de la obra ya fue aprobado y Paraguay dio el visto bueno, por lo que ahora el principal paso pendiente es la definición y el impulso definitivo desde el lado argentino.
Inicialmente, el proyecto contemplaba una conexión entre Colonia Cano (Formosa) y Pilar (Paraguay). Sin embargo, en los últimos meses tomó fuerza una alternativa con mayor impacto regional: la traza Curupaity–Las Palmas, justo en la zona donde se desarrolla el nuevo puerto chaqueño.
Esta opción, impulsada también por actores locales de Ñeembucú, abre la puerta a un esquema más ambicioso: consolidar un polo agroproductivo y logístico, potenciar el comercio exterior, integrar de manera directa al Chaco con el sur paraguayo.
Zdero destacó la sintonía alcanzada con Alliana, subrayando que existe una visión compartida de desarrollo regional. El vicepresidente paraguayo, además de su rol institucional, aporta un factor clave: conoce de primera mano la realidad de Ñeembucú, territorio directamente involucrado en el proyecto.
El puente, en este contexto, deja de ser solo una obra de infraestructura para convertirse en un eje estratégico de integración entre Argentina y Paraguay.
«Estamos pensando en el futuro de nuestra región», remarcaron en el encuentro, en línea con una iniciativa que podría marcar un antes y un después para el norte argentino.
