Juan José Bergia: «La política es una construcción diaria y tenemos la responsabilidad de abrirle camino al interior»
Con una larga trayectoria en la política chaqueña, Juan José «Juanjo» Bergia es hoy diputado provincial, pero su historia política se remonta a los años del alfonsinismo y las primeras internas radicales que marcaron una época en el Chaco. Fundador de la línea Mopar (Movimiento de Participación), fue también parte de la lista naranja y vicepresidente del comité provincial de la UCR. Luego, tras romper con el radicalismo tradicional, decidió formar un partido provincial propio, el NEPAR, desde donde hoy mantiene representación en varios municipios y en la legislatura chaqueña.
En una extensa entrevista, Bergia repasó su recorrido político, reflexionó sobre el rol de los partidos tradicionales, la crisis económica y social que atraviesa el Chaco y la necesidad de pensar un modelo productivo propio. “Tenemos que dejar de ser una provincia copadependiente”, sentenció.
De los jóvenes radicales al NEPAR
«Nosotros veníamos del alfonsinismo, en esa época había varias vertientes: la lista celeste, la lista morada, el MAI, que lo conducía el senador Luis Agustín León», recordó Bergia. “Éramos pibes atrevidos, del interior, que queríamos abrirnos camino. En Villángela estaba el doctor Rojo, en San Martín, Cacho Chul; en Fuerte Esperanza, Willy Mayer; en Macallé, Beto Alaniz. Había mucha efervescencia, los jóvenes teníamos la oportunidad de discutir, de plantear ideas. Eso después se fue perdiendo”, lamentó.
Con el tiempo, las diferencias internas llevaron a la creación del Mopar, pero luego Bergia y su grupo dieron un paso más: fundaron un partido provincial propio. “Hoy tenemos tres municipios, más de veinte concejales, y una visión muy clara de lo que queremos: un Chaco productivo, con trabajo genuino y proyectos de ley que acompañen esa transformación”, destacó.
«El Chaco no es Córdoba»
Para Bergia, el problema estructural del Chaco es su dependencia de la coparticipación federal. “Desde 1983 hasta hoy somos una provincia copadependiente. No tenemos regalías petroleras como Neuquén, ni la maquinaria productiva de Córdoba o Santa Fe. Por eso necesitamos cambiar la matriz productiva y apostar a las economías locales”, explicó.
En ese sentido, apuntó a pequeños productores y cooperativas del interior como ejemplos de lo que se puede hacer. “Hay una señora en Macallé que fabrica ropa de trabajo, bombachas de campo, camperas de jean de excelente calidad. Lo que falta es que el Estado le abra mercados, la ayude con la etiqueta, la habilitación, la capacitación. No que le compre, sino que la acompañe para que crezca. Eso genera empleo real”, sostuvo.
Bergia también mencionó el caso de los productores del Impenetrable que se ven obligados a malvender su producción de zapallos, melones y sandías a intermediarios de Córdoba. “Les dejan las semillas carísimas y después les compran la primicia a precio de regalo. El productor paga esa cuenta y lo poco que le queda, los chaqueños tenemos que pagarlo más caro. Tenemos que cortar ese círculo”, advirtió.
Ley de promoción industrial y tarifas diferenciadas
Entre las propuestas concretas, Bergia impulsa una nueva Ley de Promoción Industrial para el Chaco. “Hubo muchas empresas que vinieron, aprovecharon beneficios y después se fueron, dejando parques industriales vacíos. Hay que repensar la ley, darle ventajas energéticas a las empresas que se radiquen y apostar a los emprendedores locales”, dijo.
También destacó la importancia de lograr tarifas energéticas diferenciadas para el sector productivo, un reclamo histórico de la provincia. “No podemos competir en igualdad de condiciones con Buenos Aires o Córdoba si pagamos el triple de flete o de electricidad”, remarcó.
Un partido ordenado y con mirada al 2027
Bergia valoró que el NEPAR haya quedado como tercera fuerza provincial tras las últimas elecciones, pese a la polarización entre las principales alianzas. “Hicimos la campaña con recursos propios, fue muy difícil, pero quedamos como tercera fuerza en votos, en concejales y en municipios”, afirmó.
“Además, somos un partido ordenado, con las cuentas al día, con la personería jurídica en regla. Otros partidos hoy tienen problemas con las fichas de afiliación, nosotros no. Y ya estamos pensando en el 2027, porque está a la vuelta de la esquina”, adelantó.
Proyectos de ley: ética, transparencia y tarjeta alimentaria
Bergia también repasó los principales proyectos legislativos en los que trabaja su espacio. Entre ellos, la ley de ética pública, la ficha limpia para proveedores del Estado y un amparo colectivo por las tarifas de energía que sigue sin resolución judicial.
Uno de los proyectos más destacados es la tarjeta alimentaria provincial, que busca reemplazar los módulos alimentarios o “cajas Ñache” por una tarjeta que permita comprar en los almacenes del pueblo. “De esa manera ayudamos a la economía local y eliminamos la logística costosa y la discrecionalidad en la entrega. Hay que terminar con los punteros que reparten mercadería”, sostuvo.
También propuso una ley de transparencia fiscal para consumidores, que obligue a detallar en los tickets qué porcentaje de lo que se paga corresponde a impuestos. “Todos decimos que no pagamos impuestos, pero cada caramelo que compramos tiene carga tributaria. Hay que explicarle eso a la gente”, enfatizó.
«La política no es para llenarse los bolsillos»
Bergia fue contundente al hablar del rol de los legisladores y funcionarios: “El sueldo del legislador es para vivir, pero no para llenarse los bolsillos. La política es para generar hechos concretos, dejar leyes y acciones que mejoren la vida de la gente. Nosotros tenemos la ley de ética pública, la ficha limpia, y no nos casamos con la bandera partidaria si eso va en contra de la gente”, aseguró.
Finalmente, reflexionó sobre su trayectoria y su visión a futuro: “La política es ingrata, pero es una construcción diaria. Yo tengo cuatro hijos biológicos y cuatro del corazón. Uno solo se dedicó a la política. Les enseño que esto es para transformar realidades, no para enriquecerse. Y sobre todo, que hay que ponerse siempre en el lugar del otro, sobre todo del que viene del interior y le cuesta todo el doble”.

