Crónica de un naufragio anunciado, abrupto final de una triple jornada legislativa marcada por la polémica

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La Cámara de Diputados concretó una jornada que terminó confirmando los pronósticos menos optimistas. Lo que en los papeles aparecía como una agenda intensa, con sesión especial, ordinaria e interpelación, derivó en un escenario atravesado por tensiones, los cruces y un cierre abrupto por falta de cuórum que dejó muchos interrogantes.

ACUERDOS PARCIALES

El primer capítulo, la sesión especial 3, comenzó con más de media hora de retraso respecto del horario previsto, lo que desde el inicio tensó el clima en el recinto. La demora —que se extendió cerca de 45 minutos— fue leída como un mal gesto político y marcó el tono de una jornada que ya venía cargada de dudas.

Aun en ese contexto, el Cuerpo avanzó con el tratamiento de los pliegos enviados por el Poder Ejecutivo. Las designaciones fueron aprobadas con mayorías amplias, aunque no sin objeciones, abstenciones y votos en contra. El debate estuvo atravesado por cuestionamientos a la situación del Insssep: desde la oposición se insistió en las «deficiencias»; mientras que el oficialismo atribuyó el deterioro del organismo a gestiones anteriores. El clima fue áspero, con cruces que anticipaban dificultades para el resto de la agenda.

CRUCES Y POLÉMICAS

La sesión ordinaria comenzó pasadas las 8 y permitió, al menos en su tramo inicial, el ingreso de proyectos y la exposición de cuestiones previas. En ese espacio, los legisladores abordaron distintos temas de coyuntura. La crisis hidrológica que golpea con fuerza a la región del Impenetrable se convirtió en uno de los ejes más sensibles y derivó en intercambios subidos de tono entre diputados de Chaco Puede y del Frente Chaqueño.

En paralelo, se impulsó el pedido de interpelación al ministro de Salud, Sergio Rodríguez, vinculado al escándalo de la falsa médica.

FINAL ANUNCIADO

El desenlace llegó antes de lo previsto. La sesión ordinaria se cayó por falta de cuórum, lo que arrastró también la interpelación al presidente del Insssep, Rafael Meneses, prevista para las 11. El episodio desató acusaciones cruzadas.

Desde el oficialismo, el vicepresidente del interbloque Chaco Puede, Carlos Salom, calificó la jornada como «un escándalo» y sostuvo que la oposición buscó montar «un circo» en torno a la interpelación. «No estaban dadas las condiciones», afirmó, al tiempo que cuestionó la actitud de algunos legisladores opositores, a quienes acusó de mantener una postura «agresiva y violenta».

Del otro lado, Benítez Molas denunció que el oficialismo bloqueó la interpelación al retirarse del recinto. «Cuando llegó el momento de citar al funcionario, los legisladores radicales se levantaron y dejaron la sesión sin quorum», señaló. Además, insistió en que la convocatoria estaba justificada por el deterioro del organismo: «No hay medicamentos ni cobertura, y los afiliados recurren a la Justicia por cuestiones muchas veces de vida o muerte».

El cierre abrupto de la jornada no sólo frustró la interpelación a Meneses, sino que dejó en suspenso futuros planteos. Entre ellos, la viabilidad de convocar al titular de Vialidad Provincial, Omar Canela, y el pedido impulsado por Benítez Molas para interpelar al ministro Rodríguez.

Mientras tanto el poder legislativo sigue mostrando una falta de capacidad de dialogo de sus actores.