Chaco For Ever ganó en el descuento y sigue soñando con el reducido
El equipo chaqueño venció 2 a 1 a Almirante Brown con goles de Gino Barbieri y Jesús Amarilla en el estadio Juan Alberto García. Fue un partido intenso que se resolvió sobre el final y mantiene vivo el anhelo del equipo de Resistencia en la Primera Nacional.
En una tarde cargada de tensión, emociones y calor popular, Chaco For Ever , que celebraba sus 112 años ,se quedó con un triunfazo por 2 a 1 ante Almirante Brown, en un duelo correspondiente a la fecha 24 de la Zona B del campeonato Primera Nacional. El partido, disputado en el estadio Juan Alberto García de Resistencia, tuvo todos los condimentos del fútbol argentino: paridad, goles, cambios decisivos y un final dramático con un tanto agónico que hizo estallar a la hinchada local.
El equipo dirigido por Ricardo Pancaldo sabía que este encuentro era clave para no perderle pisada a los puestos del reducido. Y aunque el primer tiempo terminó sin emociones en el marcador, las intenciones de ambos equipos dejaban en claro que no se trataba de un partido más. Con sistemas similares y presión alta, los errores escaseaban y los espacios eran mínimos.
El segundo tiempo: emoción y goles
Todo cambió en el complemento. Apenas comenzado el segundo tiempo, a los 6 minutos, Gino Barbieri aprovechó un mal despeje y con una definición precisa puso el 1 a 0 para el local. El grito de gol fue un desahogo, pero también un llamado a sostener el resultado.
Sin embargo, la ventaja no duró demasiado. Tomás Almada, a los 17′, marcó el empate para Almirante Brown. El gol silenció momentáneamente al estadio, que empezó a mirar de reojo el reloj con nerviosismo. El partido se volvió trabado, con interrupciones, amonestaciones y una seguidilla de cambios en ambos equipos.
El entrenador de For Ever buscó aire fresco y lo encontró en el banco: hizo ingresar a Jesús Amarilla, Robertino Seratto y Brian Nievas, quienes dieron nuevo impulso al equipo. Amarilla, en particular, fue protagonista del desenlace.
Minuto 49: el gol del delirio
Cuando todo parecía encaminarse hacia un empate con sabor a poco, apareció la jugada final. En el minuto 49 del segundo tiempo, tras una serie de rebotes y con la defensa visitante desconcertada, Jesús Amarilla capturó un balón suelto dentro del área y, con la frialdad de los goleadores, definió cruzado para el 2 a 1 final. El estadio explotó de júbilo. Los jugadores corrieron a abrazarse con su gente. No era solo un gol, era la confirmación de que el equipo sigue con vida en la pelea.
El resultado deja a Chaco For Ever con una inyección anímica clave y tres puntos vitales en la tabla. Aunque aún falta para que se definan los clasificados al reducido, cada victoria suma y alimenta la ilusión. La hinchada, que acompañó masivamente, se retiró con una sonrisa y la esperanza intacta.
Almirante Brown, por su parte, dejó una imagen de equipo combativo pero ineficaz. El empate parecía justo, pero la falta de reacción en el tramo final lo dejó con las manos vacías.
Con este triunfo, For Ever se mete de lleno en la conversación por los puestos de privilegio. Le quedan varias finales por delante, pero si algo demostró este sábado es que está dispuesto a dar pelea hasta el final.





