Carlos Salom y el proyecto que busca limitar el uso de pantallas en niños: “Estamos criando una generación con graves riesgos para su salud física y emocional”
El diputado provincial y médico chaqueño Carlos Salom presentó en la Legislatura un proyecto de ley que apunta a regular el uso de pantallas en menores de edad en ámbitos educativos, tanto públicos como privados. La iniciativa, que ya fue girada a comisiones, busca generar conciencia sobre los efectos nocivos del uso excesivo de celulares, tablets y otros dispositivos digitales en niños, niñas y adolescentes, y generar un marco normativo de control y prevención.
“No estamos en contra de la tecnología, al contrario, la usamos a diario. Pero hay edades donde el uso debe ser dosificado, acompañado, y controlado”, explicó Salom durante una entrevista en Radio Provincia, en la que defendió la iniciativa con argumentos médicos, pedagógicos y sociales.
Pantallas y salud: una amenaza silenciosa
Apoyado en estudios de organismos internacionales como la UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS), Salom advirtió que los dispositivos electrónicos generan efectos directos e indirectos sobre la salud. Entre los más graves, mencionó trastornos visuales, alteraciones del sueño, irritabilidad, déficit de atención, sedentarismo, obesidad infantil y una preocupante tendencia a la sociabilidad digital en detrimento de la interacción real.
“Los niños pequeños, hasta los tres o cuatro años, no deberían tener ningún contacto con pantallas, así lo indica la UNESCO. Sin embargo, vemos cada vez más niños hiperexpuestos a dispositivos que actúan como chupetes electrónicos”, remarcó el legislador, con preocupación.
En este sentido, también hizo referencia a las nuevas formas de adicción, entre ellas, la ludopatía digital a través de juegos por dinero online, y el ingreso irrestricto a contenidos inapropiados. “Esto no es una exageración. Ya estamos viendo en nuestras comunidades cómo esto afecta profundamente a niños y adolescentes chaqueños. La adicción a las pantallas ya está instalada”.
Un proyecto para todos: escuelas públicas y privadas
El proyecto presentado por Salom contempla medidas para limitar el uso de celulares y otros dispositivos dentro de las aulas, y propone mecanismos de control y seguimiento institucional. La idea no es prohibir absolutamente, sino regular su uso pedagógico, garantizando que no interfiera en el proceso educativo.
“El celular en clase es un distractor potente. Una simple notificación puede significar 30 o 40 minutos de pérdida de atención. Estamos desperdiciando recursos humanos, tiempo y contenidos por no poner límites claros”, argumentó el diputado. “Todo se puede organizar. No es excusa decir que no hay dónde guardar 500 celulares. Si hay voluntad, hay solución”.
En paralelo, Salom destacó que ya existen iniciativas similares en otras provincias y que hay establecimientos privados que han tomado medidas preventivas de forma autónoma. “La idea es que esta ley se aplique de forma general, para todos por igual, sin distinciones entre lo público y lo privado”.
“Necesitamos una alianza con los padres”
Uno de los aspectos más remarcados por el legislador durante la entrevista fue la necesidad de compromiso familiar. “Esto no se resuelve solo desde la escuela. Necesitamos que los padres, madres, tutores, se conviertan en aliados de esta causa”, expresó.
En esa línea, planteó la importancia del acompañamiento adulto en el uso de la tecnología: “El mejor antídoto es la charla con nuestros hijos, la participación en sus juegos, en su educación, en sus actividades físicas. No podemos delegar en una pantalla la crianza”.
La paradoja de la “inteligencia digital”
Salom también apuntó a un fenómeno cultural: la creencia, instalada en muchos hogares, de que un niño que maneja un celular desde pequeño es especialmente inteligente. “Eso es un mito peligroso. El celular está diseñado para que sea intuitivo, para que cualquier niño lo pueda usar. Eso no es inteligencia, es diseño funcional. Y lo que genera en realidad es hiperestimulación, dependencia y aislamiento”.
Para el diputado, ese orgullo parental mal entendido es una de las causas por las que se naturaliza el contacto temprano con la tecnología, sin reparar en los efectos a largo plazo.
Críticas, consensos y el camino legislativo
Salom adelantó que su propuesta será debatida junto con otros proyectos similares que han ingresado a la Cámara, y confió en que se podrá llegar a un dictamen unificado. “No vine a imponer, vine a construir consensos. No soy un detractor de la tecnología ni un retrógrado. Quiero una ley moderna, efectiva, posible y consensuada”.
El legislador también comentó que la ministra de Educación anunció una posible propuesta desde el Ejecutivo, que será tenida en cuenta en el debate.
Consultado sobre si recibió críticas o fue acusado de “discriminador” o “anticuado”, respondió: “Aún no, pero en política uno espera de todo. Hay sectores que prefieren hacer de esto una discusión ideológica en lugar de pensar en el bienestar de nuestros niños”.
Una mirada política más amplia
En el cierre de la entrevista, Salom no eludió el análisis político y social del contexto chaqueño. “Tenemos una provincia profundamente endeudada, con niveles alarmantes de pobreza y abandono, producto de gestiones irresponsables del kirchnerismo. No se puede pretender que en 16 meses se resuelva lo que destruyeron en 16 años”, disparó.
Apuntó directamente contra el exgobernador Jorge Capitanich, a quien calificó como “un mitómano” y “cara de piedra”, acusándolo de haber dejado una deuda colosal y de haber abandonado áreas clave como salud y educación.
“Valoro la actitud del gobernador Zdero, que dice la verdad, aunque duela. Hay que tener coraje para ordenar prioridades y poner por delante a los que más lo necesitan: los enfermos oncológicos, los que requieren diálisis, los sectores más vulnerables”, sostuvo.
“Trabajamos para construir puentes, no para destruir”
Con el tono sereno pero firme que lo caracteriza, Salom finalizó reafirmando su vocación de trabajo y compromiso político. “En la política, como en la vida, hay que construir puentes. El nuestro es un rol ingrato muchas veces, somos la vidriera de todas las críticas, pero eso no debe paralizarnos. Hoy, la prioridad tiene que ser cuidar la salud, la educación y el desarrollo integral de nuestros niños. Esa es la verdadera inversión a futuro”.
