«AHORA TENEMOS FUTURO»: LA EMOCIÓN DE LOS POBLADORES DE LA ARMONÍA POR LA LLEGADA DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA
La llegada de la energía eléctrica al paraje La Armonía, en jurisdicción de Miraflores y en pleno corazón de El Impenetrable chaqueño, no es una obra más. Para muchas familias representa el fin de una larga espera y el comienzo de una nueva etapa marcada por oportunidades que durante años parecían inalcanzables.
Durante una recorrida por la zona, el gobernador Leandro Zdero compartió momentos de profunda emoción con vecinos y productores que no ocultaron su alegría al ver concretado un anhelo histórico para la comunidad.
Uno de los testimonios que mejor refleja ese sentimiento fue el de Delmiro «Ñato» Cabana, reconocido poblador del lugar, quien expresó su agradecimiento a través de Cadena Los Ángeles 106.9 MHz de Miraflores. Con palabras sencillas pero cargadas de significado, destacó que la llegada de la electricidad permitirá fortalecer el arraigo de las familias, impulsar la producción local, potenciar emprendimientos gastronómicos y abrir nuevas posibilidades para el turismo en la región.
Detrás de cada poste y cada tendido eléctrico hay historias de familias que esperaron durante años este momento. Para muchos vecinos, la llegada de la energía significa dejar atrás dificultades cotidianas y empezar a imaginar nuevas posibilidades para el futuro.
Para quienes viven en La Armonía, la energía eléctrica significa mucho más que encender una lámpara. Significa poder conservar alimentos, contar con agua caliente, afrontar de otra manera las altas temperaturas del verano, mejorar las comunicaciones y acceder a herramientas que faciliten el trabajo diario.
Pero, sobre todo, representa la posibilidad de proyectar un futuro. Un futuro donde las familias puedan seguir viviendo en su tierra, desarrollando sus actividades y viendo crecer a sus hijos con mejores condiciones de vida.
La electrificación rural marca un antes y un después para esta comunidad de El Impenetrable. Porque cuando la infraestructura llega a los lugares más alejados, no solo transforma el presente: también enciende nuevas esperanzas para las generaciones que vienen.

