«Sin salario no hay salud»: trabajadores de la sanidad privada del Chaco en alerta por la falta de aumentos

Portadas-2023-03-31T101613.079-1

El sector de la salud privada de la provincia del Chaco atraviesa un conflicto crítico tras el quiebre de la negociación paritaria con los empresarios del sector. Enfermeros, camilleros, administrativos y choferes denuncian sueldos por debajo de la línea de pobreza y preparan medidas de fuerza para exigir recomposición salarial. «Los dueños de sanatorios se escudan en el Gobierno nacional para no cumplir sus compromisos», denunció el secretario general de ATSA, Adrián Bellomi.

Los trabajadores de la sanidad privada del Chaco declararon el estado de «alerta roja» ante la negativa de los propietarios de clínicas, sanatorios, geriátricos y servicios de emergencia a firmar un acuerdo de recomposición salarial. La situación fue confirmada por Adrián Bellomi, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) filial Chaco, quien denunció la falta de compromiso del sector empresario.

“Llegamos al mes de mayo con un compromiso previo de recomponer los salarios. Negociamos durante todo el mes, llegamos a un entendimiento parcial con algunos sectores, pero el último día se levantaron de la mesa”, relató Bellomi en diálogo con Radio Provincia. La explicación de los empresarios fue que debían ajustarse a los lineamientos del Gobierno nacional, que impone una pauta de aumento del 1,2%, insuficiente para recuperar el poder adquisitivo perdido.

El panorama para los trabajadores es crítico. Según denunció Bellomi, una enfermera hoy no llega a los 800.000 pesos mensuales, cifra que la ubica por debajo de la canasta básica para una familia tipo en Argentina. “La insensibilidad y la irresponsabilidad de los dueños de sanatorios no tiene precedentes. Siempre somos nosotros, los trabajadores, la variable de ajuste”, remarcó.

Plan de lucha y asambleas informativas

Ante el quiebre de la negociación, ATSA prepara un plan de lucha que incluye asambleas informativas en clínicas, sanatorios y geriátricos. La estrategia es doble: visibilizar el conflicto ante la ciudadanía y advertir sobre posibles demoras o interrupciones en la atención médica.

«Vamos a hacer asambleas en cada puesto de trabajo para que la gente sepa por qué puede llegar a encontrarse con demoras o suspensión de turnos o cirugías. Sin salario, no hay salud», enfatizó Bellomi.

El dirigente también fue tajante al señalar que los problemas financieros que enfrentan los empresarios no pueden ser trasladados a los trabajadores. “Si el PAMI no les paga lo suficiente o si Iprodich o el Insssep no actualizan los valores, ese es un problema que deben resolver ellos. Nosotros les prestamos servicio a ellos y a nuestros pacientes, no a Milei ni a Caputo. Es hora de que se hagan responsables”, apuntó.

Crisis prolongada

Bellomi recordó que el deterioro salarial viene desde el año pasado. “Venimos perdiendo con la inflación desde los últimos dos meses del 2023. Apenas se recomponía algo en octubre, y después recién en febrero hubo otro ajuste que tampoco alcanzó. Mayo era el mes para recuperar lo perdido, pero se excusaron en la política nacional para no cumplir lo acordado”, lamentó.

Sobre las asociaciones empresarias que representan a los titulares de clínicas, Bellomi fue contundente: “Se escudan diciendo que el PAMI no les paga, o que el INSSSEP no les paga, o que las obras sociales sindicales no tienen fondos. Pero esa es una mentira a medias. Lo que no dicen es que, aún con esas dificultades, siguen ganando y viviendo bien. No son ellos quienes no llegan a fin de mes: son nuestras enfermeras, mucamas, camilleros, administrativos y ambulancieros los que están ajustados al límite”.

¿Cuándo podría haber un paro?

La posibilidad de un paro provincial o incluso nacional está latente. Sin embargo, desde ATSA aclararon que cualquier medida será anunciada con tiempo. «Queremos que la población sepa lo que está pasando, que no haya sorpresas. Si hay paro o suspensión de servicios, no será por capricho, sino porque los trabajadores estamos desesperados por un salario digno”, concluyó Bellomi.

Mientras tanto, los gremios continúan esperando que los empresarios recapaciten y vuelvan a sentarse a negociar. Pero si eso no sucede en los próximos días, la salud privada del Chaco podría enfrentar una crisis inédita.

Sin salario, no hay salud. Y sin salud, perdemos todos.