Mensaje de unidad y fraternidad en el acto homenaje por el 25 de Mayo
En el marco del acto homenaje por el 25 de Mayo, el rabino Natan Waingortin compartió un mensaje cargado de simbolismo, espiritualidad y llamado a la unión entre los distintos credos y sectores de la sociedad.
“Es una alegría poder compartir este momento fraternal, un momento de hermandad y de unión de todos los credos de nuestra ciudad”, expresó al iniciar su reflexión durante la ceremonia conmemorativa por los 216 años de la Revolución de Mayo.
El referente religioso explicó que, dentro de la tradición judía, los números poseen interpretaciones profundas y significados espirituales. En ese sentido, señaló que el número 216 está relacionado con la palabra hebrea “Geburá”, cuyo valor numérico representa conceptos como valentía, fortaleza, heroísmo y poder.
A partir de esa idea, citó una enseñanza del libro Pirkei Avot, uno de los textos clásicos de la sabiduría judía, donde los sabios plantean la pregunta: “¿Quién es realmente fuerte?”. Según explicó, la respuesta no está vinculada al dominio sobre otros, sino a la capacidad de cada persona de gobernar sus propios impulsos y decisiones.
Waingortin remarcó que la verdadera fortaleza consiste en orientar la energía y la creatividad humana hacia objetivos nobles y colectivos. “La bendición que nos otorga Dios es poder encaminar nuestras acciones y decisiones en pos del amor, de la fraternidad, de la justicia y de la solidaridad”, sostuvo.
En el cierre de su mensaje, el rabino convocó a trabajar unidos por el bien común y a fortalecer los valores democráticos y republicanos que dieron origen a la patria. “Que podamos construir juntos una gran Nación y una gran República Argentina”, expresó ante los presentes en el acto patrio.
La ceremonia se desarrolló en un clima de respeto y convivencia interreligiosa, resaltando el valor del diálogo y la unidad en una fecha emblemática para todos los argentinos.
