La herencia energética: la deuda de SECHEEP con CAMMESA compromete las tarifas eléctricas hasta 2031

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La situación financiera de SECHEEP atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. La empresa energética provincial mantiene una deuda cercana a los $310.000 millones con CAMMESA, la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista nacional, y el impacto de ese pasivo ya se refleja directamente en las boletas de luz que pagan miles de chaqueños.

El esquema de regularización acordado establece un plan de pagos de 96 cuotas mensuales, lo que implica que el compromiso financiero se extenderá hasta el año 2031, siempre y cuando no vuelvan a generarse nuevos atrasos en el pago corriente de la energía.

La problemática no solo expone un fuerte desequilibrio económico dentro del sistema energético provincial, sino que además reabre el debate político sobre las responsabilidades de las distintas gestiones provinciales y el costo que deberá afrontar la ciudadanía durante los próximos años.

Cómo impacta la deuda en las facturas

Uno de los datos más sensibles vinculados a la crisis energética provincial es la composición actual de la tarifa eléctrica.

Según información difundida sobre la estructura de pagos, aproximadamente el 76,8% de cada factura que abonan los usuarios chaqueños tiene como destino el sistema eléctrico mayorista nacional. Dentro de ese porcentaje se incluyen dos componentes centrales: el costo de la energía que actualmente consume la provincia y el pago de las cuotas correspondientes a la deuda histórica acumulada con CAMMESA.

Esto significa que menos de una cuarta parte de lo recaudado queda efectivamente en la provincia. Apenas el 23,2% permanece bajo administración de SECHEEP para afrontar gastos operativos, mantenimiento de redes, reparación de infraestructura, salarios del personal y funcionamiento general del servicio eléctrico.

Especialistas del sector sostienen que este escenario limita considerablemente la capacidad de inversión de la empresa provincial y dificulta la ejecución de obras de ampliación y modernización del sistema energético chaqueño.

Un compromiso financiero que durará ocho años

El acuerdo vigente para regularizar la deuda contempla un plazo total de ocho años. En términos concretos, el pueblo chaqueño continuará pagando este pasivo hasta 2031.

El esquema de refinanciación representa un fuerte condicionamiento para las finanzas provinciales, debido a que obliga a sostener elevados niveles de recaudación y actualización tarifaria para evitar nuevos incumplimientos.

Desde distintos sectores advierten que cualquier atraso futuro podría generar nuevamente intereses, sanciones o incluso restricciones operativas dentro del sistema eléctrico mayorista nacional.

El origen de la deuda y la disputa política

La deuda acumulada por SECHEEP se convirtió además en uno de los principales ejes de confrontación política en Chaco.

Desde el oficialismo provincial actual se atribuye el origen del pasivo a las administraciones del Frente Chaqueño, particularmente durante los gobiernos de Jorge Capitanich y, en menor medida, de Domingo Peppo.

La crítica central apunta a que, durante esos años, SECHEEP habría percibido el cobro de las facturas eléctricas pero sin transferir de manera completa los fondos correspondientes a CAMMESA, generando así una deuda creciente con el mercado mayorista.

Sectores vinculados a las anteriores gestiones, en tanto, sostienen que el problema también responde a un contexto nacional complejo, marcado por subsidios energéticos, congelamientos tarifarios y dificultades macroeconómicas que afectaron a numerosas distribuidoras del país.

El  ex gobernador Jorge Capitanich había cerrado el  2022 celebrando la refinanciación de la deuda de SECHEEP con CAMMES a través de un convenio firmado entre la Provincia y la Secretaría de Energía de la Nación, «Coqui» presentó la refinanciación de la deuda como un éxito de su gestión, pero no especificó el monto de las cuotas ni el monto total del plan.

El Ministerio de Economía de la Nación precisó en un informe del año 2023, que el saldo calculado al 25 de junio de ese año ascendía a 24.886.867.149,88 pesos, es decir casi 3.887 millones de pesos más que al momento de la firma del convenio, en diciembre del 2022.

Y el dato más significativo: “la suma total de cuotas a abonar aumentaba a $ 127.828.291.398,72 (capital + Interés a cancelar)”, segun expresaba textualmente el informe, es decir más de 6 veces el monto refinanciado en diciembre. Además, el plan de pago a 8 años, no sólo comprometía a la próxima gestión, sino a la siguiente.

La administración encabezada por Leandro Zdero asegura que actualmente la prioridad es ordenar las cuentas de SECHEEP y garantizar la sustentabilidad del sistema energético provincial.

En ese marco, el reciente aumento tarifario del 68% fue presentado por el Ejecutivo como una medida necesaria para afrontar tanto los costos actuales de abastecimiento eléctrico como el pago de las cuotas heredadas.

Sin embargo, el incremento generó preocupación entre usuarios residenciales, comerciantes y pequeñas empresas, especialmente en un contexto económico marcado por inflación, caída del consumo y pérdida del poder adquisitivo.

Un problema estructural

Más allá de las disputas partidarias, la deuda de SECHEEP con CAMMESA expone un problema estructural del sistema energético argentino: el desfasaje entre los costos reales de generación y distribución de energía y las tarifas efectivamente abonadas por los usuarios durante años.

Mientras tanto, los chaqueños continuarán afrontando en sus boletas mensuales el peso de una deuda histórica que condicionará el funcionamiento energético provincial durante gran parte de la próxima década.