Honcheruk reclamó inversiones y mayor acompañamiento del Estado para Villa Berthet

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El intendente describió la crítica situación hídrica de la localidad, la paralización de obras clave y el impacto de la crisis económica en el empleo y la actividad comercial.

El intendente de Villa Berthet, Germán Honcheruk, expresó su preocupación por la falta de obras estructurales y la escasa presencia del Estado provincial y nacional en la localidad, con especial énfasis en la crisis del agua potable, un problema que —según remarcó— sigue sin resolverse pese a contar con un acueducto prácticamente finalizado.

En una entrevista radial, Honcheruk confirmó que recientemente recibió la visita de funcionarios provinciales que se encontraban recorriendo localidades de la zona, en el marco del aniversario de Coronel Du Graty. Señaló que el encuentro fue cordial y que aprovechó la ocasión para plantear las principales demandas de su comunidad, entre ellas infraestructura básica y servicios esenciales.

“Nosotros tenemos una administración ordenada desde hace años, pero los recursos municipales no alcanzan. Cada día la ciudad crece y se necesita sí o sí la presencia del Estado provincial y nacional”, sostuvo. En ese sentido, fue categórico al afirmar que Villa Berthet no recibe actualmente asistencia provincial, más allá de un anticipo financiero otorgado y descontado el año pasado. “No voy a decir que el gobierno provincial está presente en Villa Berthet, porque no lo está”, afirmó.

Uno de los puntos más sensibles es el acueducto sobre la Ruta 6, camino a San Bernardo, una obra que —según el jefe comunal— tiene un avance cercano al 90% y a la que le restan apenas unos cientos de metros para su finalización. “Los caños están enterrados, falta muy poco, pero la obra no se termina. El agua es fundamental para nosotros”, subrayó. Honcheruk indicó que existe información extraoficial sobre la posibilidad de concluirla con fondos internacionales, aunque aclaró que aún no hay confirmaciones formales.

Actualmente, la localidad se abastece mediante una planta potabilizadora que depende del agua de lluvia, lo que genera serias dificultades en períodos de sequía. “Cuando no llueve, nos quedamos sin agua en los reservorios. Hemos tenido años en los que tuvimos que traer agua desde San Bernardo para abastecer al pueblo”, relató.

El intendente detalló que cerca del 30% de los vecinos no cuenta con red domiciliaria de agua potable, y debe abastecerse mediante bidones desde tanques comunitarios. “Es triste y doloroso ver en 2026 a familias que tienen que ir con un bidón a buscar agua. Es una situación que está naturalizada, pero no debería ser así”, lamentó.

Desde el municipio, explicó, se realizaron importantes inversiones propias, como la donación de más de 3.000 metros de cañería a la empresa Sameep y la ejecución de una extensión de red que beneficiará a 460 familias, financiada con fondos municipales y nacionales. Reconoció el trabajo conjunto con la empresa provincial en cuanto a mano de obra, aunque remarcó que no hubo inversión directa de Sameep.

En el plano económico y social, Honcheruk describió un escenario complejo: caída del consumo, cierre de comercios, paralización del obraje por conflictos judiciales y falta de empleo, especialmente entre albañiles que antes dependían de la obra pública. “La gente está sobreviviendo. Hoy abrir un negocio es casi una lotería”, afirmó.

Finalmente, el intendente insistió en la necesidad de una respuesta integral del Estado para resolver problemas estructurales como el acceso al agua. “Yo solo no puedo resolver estas situaciones. Se necesita inversión grande y trabajo conjunto entre Nación y Provincia”, concluyó.