El hilo de Ariadna: el resurgimiento del papel frente al laberinto digital
La reconquista de la atención
El cerebro procesa la información de manera distinta en una pantalla que en una página impresa. Investigaciones recientes, como la publicada por la UBA en 2025, “Lectura digital versus impresa: un dilema entre pantallas y papel”, afirman que el ojo sobre el papel es superior para el aprendizaje profundo, la resolución de problemas complejos y la memoria a largo plazo. “La neurociencia explica que el cerebro procesa de forma distinta la información presentada en papel y en pantalla. En el primer caso, se activan áreas relacionadas con la memoria espacial, lo que ayuda a retener detalles claves. En cambio, la lectura en pantalla tiende a priorizar la velocidad sobre la profundidad, lo que puede dificultar la comprensión de la información”, detalla el informe.
Mendoza: el archivo como patrimonio vivo
Un ejemplo inspirador de esta revalorización de lo tangible, del papel, es la iniciativa de Los Andes. En un acuerdo histórico propulsado por Google y Adepa, el diario puso en marcha un programa para recuperar y poner a disposición del público su archivo de 142 años de vida. De vida en papel.
Este proyecto busca que la memoria colectiva plasmada en hojas impresas sea un recurso accesible, y esté disponible para el análisis concreto de nuestro pasado. Recategoriza y recupera la importancia de los textos escritos en unidades de lecturas compactas. Únicas. Y las pone al alcance de todos.
Conclusión: salir del laberinto
Para que los menores no se pierdan en el laberinto de las redes sociales —donde el algoritmo decide qué deben ver y sentir—, el impreso funciona como ese hilo vital que los guía hacia el pensamiento propio. Al final del día, aprender requiere tiempo y silencio, dos recursos que el papel protege por diseño.
La educación del futuro no debe ser 100% digital; debería ser una educación equilibrada que sepa cuándo encender la pantalla y, sobre todo, cuándo abrir un libro o un diario para encontrar el camino de salida hacia el conocimiento real.
No es uno u otro. Es todo. Tiene que seguir creciendo (en calidad) la información de internet, y con recaudos para los niños, obvio. Pero fundamentalmente no tiene que morir el discurso papel. Es válido entender que la lectura a fondo es concentración, atención, y ayuda a esquivar las trampas distractivas de los algoritmos.
El autor es secretario de Redacción de diario Los Andes. lrearte@losandes.com.ar

