Por qué el coloNO?
Carlos A. Acosta
Empresario Chaqueño – Estudiante de Licenciatura en Comercio
Estamos en plena época de cambios en nuestro país que buscan recuperar el tiempo perdido y posicionarnos en el lugar que nunca se debió dejar de estar, el de ser uno de los países más ricos del mundo, y a pesar de la resistencia absurda de muchos políticos en las provincias y localidades, la línea nacional lo está intentando.
El mundo muestra el empuje del avance de la cuarta revolución industrial impulsada por la tecnología e inteligencia artificial. Y es que cuando el mundo se dedica a intercambiar prácticas, conocimientos y desarrollo, hay sociedades como nuestra provincia, que va a contramano resacando recetas del fracaso como si fueran a dar otro resultado, y no entiende que lo que la gente pide a gritos ES LIBERTAAAD.
La provincia hace todos los esfuerzos posibles para que la situación siga siendo la del estancamiento, con el verso constante de que el Estado es el bueno y ayuda a poder ejercer con libertad la vida de los individuos, los políticos, en este caso de la provincia del Chaco, haciendo máximo responsable a su referente más relevante, el gobernador, Leandro Zdero, ha decidido adoptar una medida insólita, hacer parte a una empresa pública de la única posibilidad factible que tiene hoy la sociedad chaqueña de salir de esta situación de pobreza extrema que nos lleva a liderar los rankings a nivel nacional, que es poner a competir con el poco privado que hoy se dedica a venderle al mundo lo que el Chaco produce, como es lo que hace con COLONO.
A pesar de que cuesta mucho para la sociedad tan persuadida y tan viciada mentalmente de realidad y de hechos, hay que explicarle que cada vez que el Estado se interpuso ante algo, no terminó bien. Si no, véase el caso de prácticas pasadas en donde tenemos algo muy parecido a lo que está pasando que sucedió en la India con el denominado License Raj que había implementado este proceso, y no sólo había terminado con deficiencia técnica, sino que con grandes hechos de corrupción llegando a ser el caso más famoso del fracaso de este método, -y si! Este se le está pareciendo mucho!-. Y es que cuando a alguien el fracaso no le cuesta, y ese alguien es el Estado, las prácticas no mejoran porque nunca pierde ni asume riesgos, si al final el sostenimiento no es plenamente su trabajo sino el contribuyente, porque gratis no existe nada, alguien lo tiene que pagar, y ese alguien es el Chaqueño del privado que aporta de lo que deja el sudor de su frente y ya se puede ver a actores políticos empleados dentro de la misma que responden al oficialismo fiel al estilo de un gobierno hambriento de hacer crecer el estado.
¿Por qué es desleal que una empresa como Colono pueda estar en este ámbito? Porque ya existen empresas que lo hacen bien. Todo lo que se ha visto publicado como exportaciones, lo han hecho empresas privadas que no sólo han exportado producto chaqueño, sino que también han importado bienes y servicios de calidad a un menor precio, logrando éxito en nuestra balanza comercial, mejorándole la vida a todos los chaqueños al poder adquirirlo a un menor costo y una mayor calidad a los bienes que demandan para poder vivir mejor y que lastimosamente no puede producir. Cuando el Estado se interpone, el empleo no se sostiene con lo que produce, sino con la caja monstruosa que succiona a todos los contribuyentes con la que se nutre. Entonces es desleal cuando pones a competir a una empresa del Estado que tiene pagados los empleados con una caja totalmente diferente, con estructura sostenida, totalmente distinta y equivocaciones pagadas de manera indiscriminada con plata de todos aquellos que trabajamos y producimos tributando al Estado. Si bien esto dice ser limitado a todo lo que sea agrograneles, bien sabemos que gracias a las políticas que hemos vivido a lo largo de toda nuestra historia como provincia, indiscriminadamente de los partidos políticos que nos han conducido, no somos una sociedad desarrollada, no tenemos economías de escala y lastimosamente existen muchísimas barreras que no nos permiten producir -que tampoco quieren sacar-, con lo cual, los agros graneles son casi lo único que hoy podríamos producir para poder exportar, con lo cual es un daño absolutamente inmenso a quienes se preocupan por ubicar en el mundo lo que el Chaco tiene la capacidad de producir, cosa que el Estado no hace y no hará jamás.
Ya se puede olfatear que va a ser más “barato” para el exportador -a causa de exprimir a los contribuyentes- con lo que va a obtener una ventaja imposible de igualar por parte de los privados que se dedican a esto, va a haber aún más baja competitividad o más bien nula ya que desincentiva completamente a quienes se aterrorizan de ver enfrente a un monstruo tan desconfiable como es el estado y ni hablar que como el empleo va a estar garantizado de todos modos por lo ya mencionado ya será nula la posibilidad de innovación.
Ahora señor gobernador yo le diría a usted, no es más fácil dejar en paz al privado? Porque no impulsa bajar impuestos para lograr tributar algo en lo que ya no percibe y hace que la gente se emplee genuinamente produciendo? Alguna vez se dio cuenta que el verdadero problema es el Estado? El Chaco ya de por sí es pobre, por favor, que no sea también pobre de desiciones políticas.

