CFK: «Ganar las elecciones depende de que volvamos a enamorar a la sociedad»

vice

ENTREVISTA EN C5N

La Vicepresidenta señaló que la Corte Suprema «se ha constituido en una camarilla de tres personas». «Está muy claro lo que publiqué el otro día. Es la ratificación de lo que había dicho el 6 de diciembre», afirmó sobre su posible candidatura.

 

En declaraciones al canal C5N, la exmandataria señaló que «la política no fue así hasta 2015», pero «a partir de diciembre de 2015 y 2016 ya había habido atisbos de judicialización de la política».

Destacó hoy que hubo un «castigo social» a los jueces que se vieron involucrados en el supuesto caso de dádivas en Lago Escondido, Julián Ercolini, Carlos Mahiques, Pablo Yadarola, Pablo Cayssials.

«Hay castigo social pero no institucional», dijo la vicepresidenta y se refirió a los alumnos de la Facultad de Derecho que no quisieron asistir a la cátedra de Ercolini, «el juez que me procesó en la causa Vialidad, metió presos a los dueños de este canal, armó facturas truchas para ocultar las dádivas de los jefes de Clarín. Si alguien pensaba que el lawfare era una construcción partidaria, la foto de Lago Escondido es muy clara», manifestó.

Cristina Fernández advirtió que la Corte Suprema «viene por el sistema democrático», en referencia a la resolución que impidió las elecciones en San Juan y Tucumán, y señaló que el máximo tribunal «se ha constituido en una camarilla de tres personas».

La exmandataria sostuvo que «debería preocupar a todos» el accionar del máximo tribunal y que «en cualquier otro país del mundo» el caso tendría «magnitud».

La dirigente subrayó que su situación procesal es de «libertad condicional técnicamente», en referencia al fallo en su contra de 6 años de prisión por la causa Vialidad y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

La exmandataria usó ese término sobre su situación judicial y aclaró que no se trata de una «frase que quede bien».

La economía del país
Cristina Fernández de Kirchner recordó esta noche que durante su período como jefa de Estado, hasta el año 2015, «teníamos el mejor salario de América Latina» y la gente «podía comprar hasta 2.500 dólares por mes».

«En una economía bimonetaria como Argentina, el endeudamiento vertiginoso que hizo el macrismo, la combinación con tasa alta de interés, cuando se van los dólares se produce un proceso inflacionario».

Hasta 2015 teníamos el mejor salario de América Latina, se podían comprar 2.500 dólares por mes. Hoy muy pocos pueden eso, hay que saber diferenciar los distintos problemas que tiene la economía», señaló.

Además, sostuvo que en la «economía bimonetaria» de Argentina el «endeudamiento en dólares agrava la restricción externa».

«Si las operaciones inmobiliarias se hacen en dólares, la gente quiere ahorrar en dólares, necesitás dólares para producir y, si además necesitás pagar la deuda, los dólares no alcanzan», planteó.

Cristina Fernández de Kirchner señaló que es «necesario un acuerdo» entre «todos los partidos políticos» para resolver «qué hacemos con la economía bimonetaria» en Argentina y destacó el trabajo de Sergio Massa al frente del ministerio de Economía.

«Massa agarró una papa caliente. Necesitamos revisar ese acuerdo con el FMI. El año que viene Argentina tiene vencimientos por 25 mil millones de dólares, solamente entre el Fondo, acreedores privados, deuda privada, sin contar organismos multilaterales. Es necesario un acuerdo sobre cómo desatamos el nudo entre todos los partidos políticos que tengan expectativas de gobierno o representación parlamentaria, en qué hacemos con la economía bimonetaria, quién se lleva los dólares», expresó Fernández.

La expresidenta llamó a «definir un desarrollo industrial que permita exportar tecnología y valor agregado, porque eso implica salarios bien remunerados», en lugar de «poner toda la expectativa en los precios de commodities» que, dijo, «son de carácter internacional pero no te aseguran un flujo constante».

Planteó que «el sector agrícola no genera muchos puestos de trabajo y salarios bien remunerados».

Afirmó que «comer cuatro veces por día no es un cuestión ideológica» ni «populista», sino que está «en el ADN argentino» y destacó el rol del peronismo en el país.

«Ya quisieron muchas veces eliminar derechos en Argentina. Comer cuatro veces por día no es una cuestión ideológica, ni tener un buen salario, tener un lugar digno para vivir, que tus hijos estudien. No es populista. Es algo que está en el ADN argentino. El peronismo hace que un trabajador mire de frente al patrón. Cosa que no sucede en toda la región», expresó.