Paquete bomba en Gendarmería: tres heridos y un exdirector en la mira

187951w850h478c.jpg

Una encomienda explosiva estalló ayer poco después de las 13:20 en el edificio de Paseo Colón 533, donde funciona la Escuela Superior de la Gendarmería Nacional. El paquete estaba dirigido al comandante mayor retirado Diego Gasparutti, exdirector del instituto, y explotó cuando lo abrió en el piso 11 del edificio. Tres efectivos resultaron heridos y debieron ser asistidos por el SAME.

El llamado de emergencia ingresó a las 13:22. Dos de los heridos fueron trasladados al Hospital Argerich sin riesgo de vida, mientras que un tercero permaneció en el lugar en observación. Desde el Ministerio de Seguridad Nacional informaron que, de manera preventiva, fueron evacuadas 320 personas, 120 del edificio afectado y 200 del inmueble contiguo, ubicado en Paseo Colón 525.

Gasparutti se había retirado de la fuerza a fines de 2024 y ese día regresó a la sede para saludar a exsubordinados con motivo del aniversario de creación de la escuela. En ese contexto le informaron que existía una encomienda a su nombre, recibida meses atrás y guardada en la oficina de Ayudantía. El exdirector decidió no abrirla en ese momento y se dirigió al despacho del actual titular del instituto, el comandante mayor Morillo. Durante la conversación, abrió el paquete y se produjo la detonación. Morillo también resultó herido por la proximidad.

Según los primeros peritajes, el artefacto era un explosivo improvisado, conocido en el ámbito de seguridad como IED por sus siglas en inglés. La bomba casera estaba confeccionada con un tubo de PVC relleno con fulminante comprimido, conectado a una batería de 9 voltios mediante cables que activaban el circuito al abrir el envoltorio. No se halló ningún mecanismo de tiempo, lo que refuerza la hipótesis de que fue diseñado para detonar al momento de su apertura.

El paquete, de aproximadamente 20 por 40 centímetros, habría sido recibido el 26 de agosto y enviado desde una oficina postal ubicada entre los barrios de Liniers y Villa Luro. Otros dos envíos dirigidos también a Gasparutti fueron detonados de forma preventiva y no contenían material explosivo.

La investigación quedó a cargo del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien delegó las actuaciones en la Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina. Los investigadores intentan determinar si el objetivo era directamente el exdirector o si el ataque buscaba generar un impacto institucional en uno de los centros de formación más importantes de la fuerza.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se presentó en el lugar tras la explosión y luego se dirigió a la Casa Rosada.