Inhibidores de señal, una modalidad delictiva que crece y preocupa

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La Policía del Chaco advirtió sobre el uso de inhibidores de señal para cometer delitos en Resistencia. El comisario Rolando Sosa, de la Dirección de Investigaciones, precisó que si bien solo un 10% de los robos de vehículos en la ciudad se produce con este sistema, la preocupación crece porque los dispositivos están disponibles en el mercado y son fáciles de manipular.

Tecnología vulnerable: los inhibidores pueden interferir con sistemas de encendido y cerraduras electrónicas, lo que deja expuestos a autos y viviendas.

Un inhibidor es un dispositivo que genera una señal más fuerte que la original para interferir con las comunicaciones entre equipos, como una alarma y su central de monitoreo. Funciona emitiendo ondas en la misma frecuencia que usan los sistemas de seguridad, que impiden que los sensores puedan «avisar» lo que está pasando.

Controles portátiles adaptados como inhibidores. La venta libre por internet facilita que caigan en manos de oportunistas.

CÓMO OPERAN LOS INHIBIDORES

Estos aparatos bloquean la señal que emite el control remoto al cerrar el vehículo o activar un portón eléctrico. La víctima, confiada en que presionó el botón, se aleja del lugar sin notar que el cierre nunca se activó. Minutos después, los delincuentes acceden al interior sin forzar cerraduras ni romper cristales.

La distancia de operación varía según la calidad del dispositivo, pero suele estar entre los 50 y 100 metros. En su versión más sofisticada, permiten accionar a mayor rango y con mayor efectividad. Incluso, pueden bloquear cámaras de seguridad.

Estos dispositivos bloquean las frecuencias de controles remotos y permiten a los delincuentes acceder a vehículos sin forzar cerraduras.

«Son radios portátiles de fácil adquisición, sin regulación en el mercado. Algunas empresas de seguridad los usan de manera legal, pero también hay quienes los compran para delinquir», detalló Sosa.

DÓNDE Y CUÁNDO ATACAN LOS OPORTUNISTAS

La Policía identificó como zonas críticas los lugares de gran concurrencia, como entradas y salidas de colegios, áreas con oficinas públicas, partidos de fútbol, eventos masivos o shoppings. Los delincuentes suelen moverse en motocicletas, observan a sus víctimas y actúan en segundos.

Aunque en Resistencia la práctica aún no se expandió como en Capital Federal o Rosario, donde los espectáculos masivos ofrecen escenarios propicios, los investigadores consideran que la tendencia avanza hacia el interior del país.

UNA HERRAMIENTA SIN REGULACIÓN

Los inhibidores no son ilegales y se venden libremente en plataformas de compra y venta online. Muchos provienen de radios de comunicación, manipuladas para interferir con la frecuencia de cierres centralizados. La falta de normativa específica es, según la Policía, una de las razones que facilita su proliferación.

«Hasta ahora no hemos detectado bandas organizadas en Resistencia. Los aparatos que secuestramos eran usados por oportunistas, no por grupos profesionales», puntualizó Sosa.