España instaló una barrera en la frontera con Marruecos tras la crisis migratoria

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El Gobierno de España instaló una nueva barrera de protección en la frontera de Ceuta con Marruecos, en medio de la crisis migratoria que provocó el ingreso masivo de más de 50.000 personas y dejó al menos 67 fallecidos.

La medida fue implementada por el Ministerio del Interior en el espigón que separa el enclave español del territorio marroquí, uno de los dos únicos pasos terrestres entre África y la Unión Europea, junto con Melilla.

La nueva estructura consiste en una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura que varía entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie y un metro de profundidad bajo el agua.

El sistema fue instalado por la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar) y complementa una línea de boyas ya desplegada por el Ejército español con el objetivo de reforzar el control fronterizo.

La crisis migratoria dejó 67 muertos

Según confirmó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el número de víctimas fatales ascendió a 67. Algunas personas murieron ahogadas mientras intentaban llegar a Ceuta y otras fallecieron durante una estampida registrada en el espigón fronterizo.

Pese a la gravedad de la situación, el funcionario aseguró que «la normalidad se está recuperando» y destacó la cooperación entre España y Marruecos para controlar la frontera.

El Gobierno español informó que unas 48.000 personas que habían ingresado de manera irregular ya fueron retornadas a Marruecos en coordinación con las autoridades del país vecino.

Grande-Marlaska agradeció la colaboración del gobierno marroquí y sostuvo que Marruecos continúa siendo «un socio absolutamente fiable» para España en materia de control migratorio.

En paralelo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, criticó la respuesta de algunos líderes europeos frente a la crisis migratoria y calificó de «egoísta» el endurecimiento de los controles fronterizos impulsado por distintos países del continente.