“El cabo Etudié sabía lo que estaba haciendo”, afirmó el abogado de la familia de Graciela

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El abogado Juan Antonio Arregin, representante legal de Olga López —madre de Graciela, víctima del doble crimen que conmociona a la comunidad— aseguró que existen elementos que indicarían una planificación previa por parte del cabo policial acusado de los hechos.

El letrado explicó que desde el pasado viernes asumió la representación de la familia de la joven asesinada y acompaña a sus allegados en medio del profundo dolor que atraviesan.

“Estamos en representación de la familia de Graciela en esta investigación, que tiene dos expedientes distintos: por un lado el femicidio de Graciela y por otro el homicidio del padre del funcionario policial”, detalló.

Arregin sostuvo que la familia no solo enfrenta el pedido de justicia, sino también la difícil tarea de contener emocionalmente a los tres hijos de la víctima.

“Son dos adolescentes y un niño de cinco años. La familia está tratando de sobrellevar no solo el dolor, sino también la contención de los chicos”, expresó.

En relación con el acusado, el abogado afirmó que, según testimonios de allegados y familiares, la relación con Graciela había finalizado hacía más de tres años y que el único vínculo existente era por cuestiones relacionadas al hijo que tenían en común.

“Todo indica que no fue un exabrupto de alguien que de repente enloquece. Hay elementos que nos dan la pauta de que esto fue premeditado”, remarcó.

Entre los indicios mencionados, señaló que el policía habría retirado las chapas patentes del vehículo antes de cometer el ataque.

“Hay un dato concreto y terrible: llega a la casa de Olga y se pone a desarmar el sistema de protección de las chapas patentes para que nadie identificara el auto. Eso demuestra que sabía lo que estaba haciendo”, afirmó.

Asimismo, indicó que efectivos policiales que prestaron declaración describieron al acusado como una persona “serena” durante el hecho. “Parecía alguien que tenía claro lo que estaba haciendo”, agregó.

Respecto al avance de la investigación, Arregin confirmó que ya declararon alrededor de doce testigos y que este lunes brindó testimonio Patricio, hermano biológico de Graciela, quien recibió al niño que logró escapar de la escena.

También informó que la fiscalía ordenó la realización de las autopsias y las pericias sobre los teléfonos celulares secuestrados, además de otras medidas investigativas vinculadas al automóvil Ford Focus utilizado por el acusado.

No obstante, aclaró que aún no pueden difundirse detalles sobre los resultados de los allanamientos hasta que las pericias sean incorporadas formalmente al expediente judicial.

Por otra parte, el representante legal de la familia buscó desmentir versiones que circularon en redes sociales y negó cualquier relación entre Graciela y el padre del acusado.

“Graciela no tenía ningún tipo de contacto con su suegro. No hay nada que indique una conexión entre ambos delitos”, sostuvo.

Finalmente, explicó que la causa fue caratulada como homicidio doblemente agravado: por un lado, femicidio por mediar violencia de género y por haber mantenido una relación de pareja con la víctima; y por otro, homicidio agravado por el vínculo, debido al asesinato de su padre.

“Cada uno de esos delitos prevé prisión perpetua. Es la pena máxima que contempla nuestro sistema”, concluyó.