Debate por la baja de la edad de imputabilidad: “El problema no se resuelve solo con castigar, pero tampoco mirando para otro lado”

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El abogado Juan Arreguín se refirió al debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad, una discusión que volvió a tomar fuerza en el Congreso y que expone las falencias de un sistema penal juvenil que, según advirtió, “está desactualizado desde hace más de 50 años”.

En diálogo radial, Arreguín relató una experiencia personal que lo atravesó horas antes de la entrevista. “A las seis de la mañana escuché ruidos en el patio y vi a un joven robando en la casa de un vecino. Grité, salió corriendo y la policía no logró encontrarlo. Fue paradójico, porque uno muchas veces opina sin vivirlo en primera persona, y las víctimas lo viven así todos los días”, reflexionó.

El abogado explicó que el régimen vigente establece que los menores de 16 años no son punibles, lo que genera —según su análisis— un incentivo perverso. “Estos adolescentes descubrieron que no pueden tener persecución penal. La policía, cuando los detiene, debe devolverlos inmediatamente a su familia. En lugar de entender que hicieron algo mal, es casi un premio”, sostuvo.

Arreguín cuestionó tanto la inacción como las posturas extremas. “Hay quienes dicen que son solo víctimas de una sociedad que los excluye y que no hay que hacer nada, y otros que proponen bajar la edad sin ningún tipo de análisis. Yo creo que es momento de dar la discusión con honestidad y profundidad”, señaló.

En ese sentido, valoró algunas iniciativas legislativas que buscan respaldo en estadísticas y diagnósticos reales. “Me pareció sensato que algunos legisladores consulten a la policía y al Ministerio de Seguridad para analizar el impacto real de una reforma. No se puede legislar solo desde lo discursivo”, remarcó.

Uno de los puntos centrales que planteó Arreguín es el rol de las provincias. “El Congreso puede bajar la edad en la ley penal, pero quienes deben investigar, alojar y tratar a estos jóvenes son las provincias. Y ahí aparece el verdadero problema: no tenemos instituciones preparadas, personal capacitado ni presupuesto suficiente”, advirtió.

Incluso reveló que recientemente mantuvieron reuniones con el Procurador General del Chaco para comenzar a discutir este escenario. “Si esto avanza, vamos a tener que debatir puertas adentro cómo implementar un sistema que incluya tratamiento, contención, alimentación y recursos humanos”, afirmó.

Arreguín también comparó la experiencia argentina con otros países. “Brasil y Canadá intentaron bajar la edad, pero con realidades muy distintas. En Brasil, muchos menores fueron captados por organizaciones narco porque no eran imputables; en Canadá se aplicó un tratamiento progresivo. Nosotros debemos pensar una solución acorde a nuestras propias circunstancias”, explicó.

Finalmente, concluyó con una mirada equilibrada sobre el problema. “No se trata de ver a estos chicos solo como pobres víctimas, pero tampoco de creer que metiéndolos presos tres o cinco años vamos a solucionar algo. Muchos de estos jóvenes consumen drogas, tienen adicciones y salen a robar por abstinencia. Si no abordamos el problema de fondo, los vamos a devolver a la sociedad peor de lo que entraron”.