Sector petrolero: Venezuela aprobó una reforma que facilita la llegada de capitales extranjeros

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La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves una reforma petrolera, cuyo proyecto original fue enviado por la presidente encargada del país, Delcy Rodríguez. La legislación no sufrió grandes cambios e introduce la posibilidad de transferencias de activos y la cesión de operaciones .

La explotación del petróleo y del gas en Venezuela atravesaba una leve mejoría desde que Rodríguez se empezó a encargar del sector, previo a la captura del dictador Nicolás Maduro. Ahora, con la nueva ley se estima un aumento mucho mayor de la producción, exportación y una mayor inversión extranjera de estos bienes, que forman parte del plan de reconstrucción de la industria de hidrocarburos, del presidente  de Estados Unidos, Donald Trump. Propone inversiones por más de USD 100.000 millones.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, celebró la aprobación unánime de la reforma y señaló que permitirá «hacer mucho más competitiva la contratación de empresas nacionales yextranjeras» para la explotación de los recursos energéticos del país, que se asientan sobre algunas de las mayores reservas de hidrocarburos del planeta.

La aprobación de la reforma contrasta con la política energética del chavismo. Desde comienzos de los años 2000, Venezuela había avanzado en una nacionalización estricta del sector, junto con la expropiación de activos de empresas extranjeras, entre ellas ExxonMobil y ConocoPhillips, cuyos litigios y arbitrajes internacionales aún están abiertos.

El nuevo esquema legal otorga mayor autonomía operativa a las empresas privadas que participen en empresas mixtas o contratos específicos, y les permite operar proyectos y comercializar la producción sin depender de manera directa de PDVSA, la petrolera estatal.

Entre los cambios incorporados, se incluye una reducción del impuesto a las ganancias para los proyectos energéticos y la creación de un nuevo impuesto a los hidrocarburos, cuya reglamentación quedará sujeta a una normativa específica. Además, se prevé la eliminación de gravámenes adicionales que encarecían la inversión.

La reforma habilita de forma explícita la transferencia de activos petroleros actualmente en manos de PDVSA y la cesión de la operación de yacimientos bajo el nuevo modelo contractual.