Irán desmintió a Trump y negó negociaciones para un alto el fuego

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El gobierno de Irán rechazó este lunes la existencia de conversaciones con Estados Unidos y contradijo de forma directa el anuncio de tregua realizado por el presidente norteamericano Donald Trump, quien había asegurado que ambos países mantenían contactos «muy buenos y productivos» para avanzar hacia una resolución del conflicto.

A través de agencias oficiales como Fars y Tasnim, fuentes de seguridad iraníes descartaron cualquier tipo de diálogo, tanto directo como indirecto. «No ha habido ni hay negociaciones en curso», afirmó un alto funcionario, en una señal clara de que Teherán no reconoce la instancia diplomática mencionada por la Casa Blanca.

La desmentida deja en una posición incómoda al mandatario estadounidense, que horas antes había comunicado la suspensión de ataques contra infraestructura iraní por cinco días, condicionada al éxito de esas supuestas conversaciones.

En su mensaje, Trump sostuvo que las negociaciones continuarían durante la semana, aunque desde Teherán niegan que ese canal exista.

El cruce se da en un contexto de máxima tensión, con el estrecho de Ormuz como eje del conflicto. Desde Irán advirtieron que incluso sin enfrentamientos directos, la situación ya impacta sobre el flujo energético global. «Ni el estrecho volverá a las condiciones previas ni habrá estabilidad en los mercados», señaló el funcionario citado por Tasnim.

Además, cuestionaron el alcance real de la tregua anunciada por Washington. Para las autoridades iraníes, la pausa de cinco días no implica una desescalada sino una continuidad de la estrategia militar. «Ese ultimátum significa la continuación del plan estadounidense para cometer crímenes contra el pueblo», afirmaron.

En la misma línea, remarcaron que cualquier ofensiva será respondida. «Continuaremos defendiendo al país de manera amplia», agregaron, reforzando la postura de resistencia frente a eventuales ataques.

Desde la narrativa iraní, la decisión de Estados Unidos de frenar momentáneamente los bombardeos no responde a negociaciones sino a la capacidad de disuasión de Teherán. Según difundieron medios estatales, Washington habría retrocedido ante la credibilidad de las amenazas militares iraníes.

Mientras tanto, Israel mantiene su ofensiva y anunció nuevos bombardeos sobre Teherán, lo que expone la fragilidad de cualquier intento de pausa en el conflicto. La falta de un canal diplomático reconocido por ambas partes mantiene abierto un escenario incierto, con impacto directo en la seguridad regional y en los mercados internacionales.