Honcheruk cuestionó la parálisis legislativa y admitió sentirse incómodo al frente del interbloque
En medio de la creciente tensión política que atraviesa la Legislatura chaqueña, el diputado provincial Atlanto Honcheruk expuso su malestar por la falta de acuerdos entre oficialismo y oposición y dejó una frase que no pasó desapercibida: reconoció que no sabe «hasta cuándo» continuará al frente del interbloque que preside.
Durante una entrevista radial, el legislador describió el escenario parlamentario como un estado de permanente bloqueo. «Estamos jugando al gato y al ratón», resumió, al cuestionar las estrategias cruzadas entre el oficialismo y la oposición que vienen impidiendo el normal funcionamiento de las sesiones.
Honcheruk sostuvo que existen temas importantes para la ciudadanía que deberían ser tratados sin especulaciones políticas. Como ejemplo mencionó el debate impulsado por el oficialismo para restringir el uso de celulares en las aulas, iniciativa con la que dijo coincidir, aunque consideró que podría resolverse por vía administrativa desde el Ministerio de Educación sin necesidad de convertirse en una disputa legislativa.
Al mismo tiempo, reconoció que comparte los reclamos vinculados a la crisis energética y al costo de las tarifas eléctricas, aunque remarcó que tanto el oficialismo como la oposición deben asumir responsabilidades y evitar posiciones extremas.
«Ni hay que ser un salvaje cuando uno es oposición, ni dueño de la verdad cuando uno es oficialismo», afirmó.
Uno de los momentos más llamativos de la entrevista llegó cuando fue consultado sobre su continuidad dentro del espacio político y sobre las versiones que lo ubican fuera de los planes electorales para 2027. Allí reivindicó su pertenencia al peronismo, aunque marcó diferencias con algunas decisiones institucionales y dejó entrever su incomodidad con el rol que actualmente desempeña.
«Por eso no me estoy sintiendo cómodo en la presidencia de este interbloque, por lo cual no sé hasta cuándo voy a seguir», expresó.
Además, respondió a quienes plantean la necesidad de una renovación generacional dentro del peronismo chaqueño. Con ironía, recordó que tiene 65 años y sostuvo que la discusión no debe centrarse en la edad sino en la coherencia política y el respeto entre dirigentes.
Las declaraciones de Honcheruk reflejan el clima de tensión que atraviesa al justicialismo y a la Legislatura provincial, en momentos en que las diferencias internas y la falta de consensos complican la agenda parlamentaria y alimentan las especulaciones sobre futuros reacomodamientos políticos.
