Guerra en Medio Oriente: la OTAN no activará la cláusula de defensa mutua
En el marco de la guerra en Medio Oriente y tras la agresión de Irán a Turquía sucedida el miércoles pasado, el secretario general del organismo, Mark Rutte calificó el hecho de «grave» aunque señaló que ninguna de las naciones «habla del Artículo 5» que determina las condiciones de defensa mutua .
«Lo más importante es que nuestros adversarios vieron ayer que la OTAN es tan fuerte y tan vigilante», indicó Rutte.
En detalle, la alerta de la OTAN comenzó cuando el gobierno de Turquía comunicó que sistemas de defensa aérea de la alianza militar interceptaron y destruyeron un misil balístico iraní que se dirigía hacia su espacio aéreo. El episodio encendió nuevas alarmas sobre la posibilidad de que el conflicto en Medio Oriente escale y e involucre de forma directa a la alianza militar atlántica.
Por eso, la atención se posicionó sobre el funcionamiento del Artículo 5 del tratado fundacional del bloque, que establece el principio de defensa colectiva: un ataque contra uno de sus miembros se considera un ataque contra todos. En ese escenario, los aliados están obligados a tomar las medidas que consideren necesarias para asistir al país afectado, incluso a través del uso de la fuerza militar.
Desde Teherán, sin embargo, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán rechazó la acusación. Mediante un comunicado difundido por medios iraníes, el organismo expresó que no se lanzaron misiles contra territorio turco y afirmó que la República Islámica respeta la soberanía de la «amiga» Turquía.
Rutte aseguró que dentro de la alianza hay un respaldo significativo a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Según manifestó, varios aliados consideran que Teherán estaba «cerca de convertirse en una amenaza también para Europa». Sin embargo, la posición dentro del bloque no es unánime.
Entre los críticos están el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, quienes calificaron la ofensiva militar como una peligrosa violación del derecho internacional.
Al ser consultado sobre si la Casa Blanca tiene un objetivo estratégico claro que evite una mayor desestabilización regional -y sus eventuales consecuencias para Europa-, Rutte apoyó la planificación estadounidense. «Por mis conversaciones con altos líderes militares y políticos estadounidenses, tengo la absoluta sensación de que saben hacia dónde van», dijo.
