Egresada de la UNNE investiga sobre mejora genética vegetal en una de las universidades líderes del mundo en agricultura
La Ing. Agr. Sofía Cano Alfañar egresó en el año 2016 de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y se planteó el desafío de complementar su formación en el extranjero. Así, pudo conocer una decena de países como parte de sus actividades académicas y de investigación, y actualmente realiza el Doctorado en la Universidad de Wageningen, Países Bajos, considerada una de las mejores universidades de agricultura del mundo. «La UNNE me brindó una base sólida para poder ser seleccionada en instituciones internacionales de máximo prestigio».
Oriunda de la localidad de Mercedes, provincia de Corrientes, Sofía Cano Alfañar creció alrededor del campo. Ingresó a la universidad para cursar la carrera de Ingeniería Agronómica en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, pensando que en su futuro como profesional «andaría arriba de la camioneta” por el campo en la región. Pero una experiencia, siendo aún estudiante, marcaría un nuevo rumbo en sus expectativas como futura profesional.
Es que, en pasillos de la facultad, en una de las carteleras observó un afiche con una propuesta de intercambio estudiantil en Brasil, y conocer de esa posibilidad le resultó una oportunidad única para enriquecer su trayectoria académica, conociendo cómo se estudia en otro país, cómo se relacionan con la agronomía y la idiosincrasia general de otro lugar.
Se postuló y pudo ir a Brasil, donde estuvo seis meses en la Universidad Federal de Santa Catarina en Florianópolis (UFSC), tiempo en el cual aprovechó a pleno la experiencia de estudiar en el exterior y además aprender a hablar muy bien el idioma portugués, «algo que me abrió muchas puertas en ese proceso de intercambio».
Lo vivido en Brasil despertó nuevas motivaciones para la continuidad en sus estudios de grado, con un nuevo sueño que era, en ese entonces muy ambicioso, de poder, tras su graduación, hacer alguna instancia de formación de posgrado en Estados Unidos.
De regreso a la Argentina, culminó la carrera de grado y, ya como flamante ingeniera agrónoma, estaba frente al desafío de decidir la salida laboral por la cual optar, siendo que en agronomía generalmente los principales trabajos se realizan en la producción o la venta de productos agrícolas, y en menor medida la investigación.
«Sentía que no encajaba en esos posibles trabajos, y en investigación el acceso a becas era muy competitivo, muchas veces eran pocas las oportunidades y es una de las actividades menos remuneradas”, reconoce.
Con esa incertidumbre respecto a su inserción en la actividad profesional, durante una visita a la sede del INTA de Mercedes le comentaron que había un profesor en Estados Unidos, egresado en la UNNE, que reclutaba graduados en la Universidad de Florida.
Encontró en esa convocatoria una vía para canalizar su deseo de progresar en su formación en Estados Unidos.
Camino Recorrido
Con esa meta por delante, desde 2018 a 2021 trabajó como asistente de investigación en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Florida, en proyectos de mejora genética vegetal.
En Estados Unidos contó con la dirección del Dr. Esteban Ríos, un profesional graduado de UNNE que consolidó en ese país una trayectoria como docente e investigador en el área del desarrollo de recursos forrajeros.
Posteriormente, Cano Alfañar empezó a cumplir sus tareas científicas en otro grupo de investigación del Departamento de Agronomía de esa universidad estadounidense, con estudios más enfocados en genética molecular y biotecnología vegetal.
En paralelo a sus tareas laborales, con gran dedicación empezó a capacitarse en inglés, con cursos en una academia, con profesores particulares, y hasta asistiendo a lugares en los que poder practicar ese idioma.
Tras más de tres años de trabajo en EE.UU, aplicó a una beca de Maestría, y resultó seleccionada por la Unión Europea, lo que representó otro paso de relevancia en su desafío personal de experimentar en diferentes sistemas educativos.
En Europa realizó una Maestría en Mejora Genética Vegetal de doble titulación en Hungría y en España, así como la posibilidad de hacer la tesis en otro instituto, universidad o empresa, instancia final que pudo concretar en una empresa dedicada a la genética de semillas en Holanda del Norte.
Tras finalizar la Maestría, regresó a trabajar como asistente de investigación en la Universidad de Florida (EE.UU.).
En la búsqueda de aspirar al máximo nivel formativo, se volvió a postular a una beca internacional, y resultó seleccionada en la convocatoria Destiny, otro programa de posgrado de doble titulación de la Unión Europea, para realizar el Doctorado durante tres años en Países Bajos y un año en Alemania.
En la mejor Universidad del mundo
De esa forma, la Ingeniera Agrónoma y Magíster Sofía Cano Alfañar llegó a la Universidad de Wageningen, una de las instituciones de educación e investigación más importantes a nivel mundial en ciencias de la vida.
«Para mí es la mejor universidad del mundo en agronomía, por eso decidí aplicar para desarrollar mi doctorado en esta institución de máximo prestigio», sostuvo en diálogo con UNNE Medios.
Wageningen es una ciudad y municipio de la provincia de Gelderland en los Países Bajos, con una superficie de 32,36 km² de los que 1,82 km² están ocupados por el agua, y una población de poco más de 37 mil habitantes.
La ciudad es famosa justamente por su Universidad, que tiene más de 12 mil estudiantes de grado y posgrado, y 7.400 empleados, que incluyen más de 3.500 personas dedicadas a la investigación y 550 docentes.
Se destaca por sus programas de formación, con más de 2.400 candidatos a doctorado.
Con más de un siglo de historia, la Universidad de Wageningen que se encuentra entre las 100 mejores universidades del mundo y las 10 de Europa, pero ocupa los primeros lugares en el área de agricultura, forestación y medio ambiente.
«Para mí es la mejor universidad del mundo en agronomía, por eso decidí aplicar para desarrollar mi doctorado en esta institución de máximo prestigio»
«En Países Bajos empecé a investigar cómo hacer para que lo que producimos sea sustentable y que puedan aprovecharse todos los productos y subproductos de agricultura», destacó la profesional egresada de la UNNE.
Comentó que «la agricultura en Países Bajos es muy eficiente, porque tienen pocos terrenos, prácticamente no hay tierra disponible, sólo sol y mucha agua”, lo que lleva a la necesidad de ser muy eficientes en la producción de cultivos.
Dentro del Departamento de Mejora Genética Vegetal de la Universidad de Wageningen, integra el grupo de Bioeconomía, que tiene como objetivos la valorización de materias primas, el uso circular de los recursos y la transformación de biomasa en productos de valor agregado.
Actualmente, se encuentra realizando estudios de mejora genética de los subproductos del tomate, como las hojas, para aprovechar moléculas de interés industrial, y ya está logrando primeros avances alentadores en esos estudios científicos.
Cano Alfañar cumple actualmente el segundo año del doctorado, pero también empieza a planificar el “después” de culminar este paso de su formación.
Sueños Proyectados
«Me gustaría trabajar en la industria, en la parte de investigación y desarrollo de empresas, para aportar desarrollos que optimicen la producción, respetando el ambiente, por medio de propuestas de soluciones agrícolas sostenibles».
Al respecto, considera que desde la ciencia se puede demostrar que es factible conciliar el crecimiento económico con sostenibilidad ambiental, para maximizar rendimientos productivos y potenciar el agregado de valor.
Sus expectativas son de seguir viviendo en Países Bajos, para lo cual empezó a estudiar el idioma neerlandés. Así, gracias a sus experiencias de formación habla muy bien portugués, acreditó conocimientos de inglés en Estados Unidos.
«El mundo tiene lugares increíbles que me están esperando», menciona Cano Alfañar en su perfil de Linkedin, y al respecto, ya con más de ocho años residiendo en el exterior, su decisión de vivir la experiencia de formarse y trabajar en instituciones de prestigio internacional la llevó a conocer ciudades de Brasil, Estados Unidos, Hungría, España, Países Bajos, Alemania, Finlandia e Italia.
«Mi orgullo es poder proyectarme, he logrado viajar y conocer países gracias a mi rol de estudiante y profesional en las ciencias agrarias, y aún tengo muchos desafíos por delante», expresó.
Agregó que «es muy sacrificado el trabajo en investigación y la formación de máximo nivel, pero para cualquier persona siempre representa un salto de distinción».
Entre sus metas incluye también la posibilidad de enseñar, aunque aclara que no es una prioridad, como sí el poder ser artífice, desde sus conocimientos, de proyectos productivos transformadores, con base en la bioeconomía y el trabajo colaborativo.
Sofía Cano Alfañar de manera frecuente regresa a Argentina y Corrientes, y en la última ocasión (durante el mes de marzo y abril), además de retornar como siempre a su ciudad natal Mercedes, también aprovechó para visitar la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, para reencontrarse con personas con las que compartió su tiempo de estudiante, así como con profesionales con quienes mantiene un vínculo actual a la distancia.
Para concluir, remarcó que “la Universidad Nacional del Nordeste me brindó una base sólida para poder ser seleccionada en instituciones internacionales de máximo prestigio y poder cumplir distintos desafíos relacionados al campo disciplinar en el cual me formé».
«Mi orgullo es poder proyectarme, he logrado viajar y conocer países gracias a mi rol de estudiante y profesional en las ciencias agrarias, y aún tengo muchos desafíos por delante»








