Virtuality Chaco: se conocen las actividades del primero de los tres días

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El evento de tecnología más grande de América Latina llega a la provincia con actividades en el Centro de Convenciones Gala, entrada libre y gratuita, y destacados disertantes. Organizan y apoyan, ECOM Chaco y del gobierno provincial.
Los días 27, 28 y 29 de julio, llega a Resistencia Virtuality, la expo de tecnología más icónica de Europa, de la mano de ECOM Chaco y el Gobierno de la Provincia de Chaco. Las actividades propuestas se desarrollarán en el Centro de Convenciones Gala de esta ciudad, y estarán disponibles con entrada libre y gratuita.
Será una gran variedad de experiencias inmersivas y charlas inspiradoras sobre el mercado VR/AR, metaverso, mundos virtuales y el universo blockchain.
A pocos días del comienzo de la expo, desde la organización dieron a conocer el programa de charlas para la primera jornada, el jueves 27. Así, una de las propuestas será la charla “Immersive Film – Ficción y documental inmersivo” a cargo de Ramiro Alvarez & Martiniano Caballieri. Luego, Nicolás Fernández Miranda expondrá “Hackeando tu cerebro para ser más productivo”; y Dominique Croce hablará sobre “Blockchain y sus aplicaciones”.

También el jueves Desirée Jaimovich ofrecerá la charla “La revolución creativa de las máquinas”; Daniela Barrera contará cómo es “Pisar Malvinas: una experiencia inmersiva nacida en la UNSAM”; y luego habrá una charla sobre el Ecosistema crypto en el NEA, por Crypto Nea 1. Como cierre de la jornada inicial,
Paula Aguirre expondrá “Flora: People & Planet: Web3 para el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza”.

De Europa a Latinoamérica
Virtuality nace en París en el año 2017 como la primera Feria de Tecnologías Inmersivas de Europa. Esta novedosa iniciativa, desarrollada por su fundador Julien Brun, tenía como objetivo dar visibilidad a profesionales relacionados con los sectores de la realidad virtual, la realidad aumentada, la realidad mixta y los hologramas. Por aquel entonces, este tipo de tecnologías ya comenzaban a posicionarse como una gran herramienta para transformar el mundo.
Luego de su edición en Buenos Aires, la quinta en el país, Virtuality Festival llega a la ciudad de Resistencia de la mano de ECOM Chaco y el Gobierno de la Provincia de Chaco, para divulgar y democratizar el acceso a las nuevas tecnologías que en distintos ámbitos transforman el día a día de todas las personas.
“El año pasado fue la revolución del metaverso y los mundos virtuales, este año se suma la gran novedad de la Inteligencia Artificial. Todo esto nos obliga a, prácticamente, repensar nuestra existencia. Desde Virtuality queremos que siga avanzando, pero siempre con consciencia y responsabilidad”, afirma Brun.

Más de 40 expositores

La premisa es «para entender la nueva realidad ¡primero hay que vivirla!». Por eso, los visitantes de Virtuality podrán vivir durante tres días una experiencia única y sumergirse en la nueva realidad en la mayor exposición de tecnologías inmersivas de la región.
En esta oportunidad habrá más de 40 expositores, área de E-Sports y Gaming y espacio para niños. Además, la participación de distintos oradores en el ámbito de tecnologías inmersivas, metaversos, blockchain y Web 3.0, junto a expertos de grandes empresas como Globant y Microsoft, reunidos para ofrecer una experiencia única que integra nuevas tecnologías, arte, cultura, gastronomía, entretenimiento y educación.
“El evento va a contar con más de 50 cascos de realidad virtual Oculus Quest 2, los cascos de última generación que se pueden conseguir en el mercado, un récord que nos pone muy orgullosos, y que demuestra que estamos a la altura de las mejores expos de tecnología del mundo”, señala Claudio Dicmonas, organizador de Virtuality Festival.

 

El «barco fantasma» del Paraná volvió a soltarse por la crecida y quedó varado frente a CorrientesLa crecida del río Paraná volvió a poner en movimiento al Uros-Z, un enorme casco de acero de 107 metros que permanece abandonado desde hace décadas en Corrientes. La fuerza de la corriente rompió sus amarras y lo arrastró sin tripulación ni posibilidad de maniobra durante casi dos kilómetros, hasta que terminó varado frente a los barrios Quilmes y Los Astilleros, al sur de la capital provincial. El episodio ocurrió durante los últimos días de la semana pasada y fue registrado en imágenes difundidas por navegantes de la zona. La escena del buque avanzando a merced del agua volvió a encender la preocupación por los peligros que representa para las embarcaciones menores y las instalaciones situadas aguas abajo. La estructura mide 14,5 metros de manga y 6,70 metros de puntal. Según los reportes, permanece sin la señalización luminosa o las advertencias necesarias para alertar a quienes circulan por ese sector del río, especialmente durante la noche. Aunque la varadura detuvo su desplazamiento, no implica necesariamente que el casco haya quedado asegurado frente a nuevas variaciones del nivel del Paraná. El ambientalista Luis Martínez reclamó la intervención de las autoridades para prevenir posibles accidentes. «Imagen de la enorme embarcación «uros-Z», de 107 metros de eslora, que se encuentra a la deriva tras romper sus amarras durante la creciente del Paraná. Se trata de una embarcación que representa un riesgo real para la navegación y para las estructuras ubicadas río abajo. Ante esta situación, es importante que Prefectura pueda asegurarla para evitar posibles accidentes y daños», expresó. Hasta el momento no se informó que se haya realizado alguna una maniobra definitiva de sujeción, remolque o retiro. La intervención de Prefectura Naval Argentina aparece entre las medidas reclamadas. Un buque que nunca llegó a navegar La historia del Uros-Z comenzó en 1993, cuando Astilleros Corrientes inició la construcción de un buque tanque destinado al transporte de productos químicos. El proyecto preveía compartimentos de acero inoxidable, pero los problemas financieros y la quiebra de la empresa que lo había encargado impidieron concluirlo. Los trabajos se paralizaron hacia el año 2000 y la embarcación nunca llegó a entrar en servicio. Su situación también arrastra un conflicto administrativo. Según explicó en 2018 Miguel Gutnisky, propietario del astillero, el Estado nacional asumió la propiedad de la estructura tras un acuerdo relacionado con las deudas de la firma contratante. Ese mismo año 2000 se habría pactado su retiro del establecimiento, pero la medida no se concretó. Sin una solución definitiva, el casco permaneció durante años amarrado a la costa y expuesto al deterioro. En 2018 estuvo 58 kilómetros a la deriva No es la primera vez que la crecida del Paraná desprende al llamado «barco fantasma». En enero de 2018, el Uros-Z se soltó a la altura del kilómetro 1.200 del río y recorrió unos 58 kilómetros sin tripulación hasta encallar en un banco de arena cerca de Empedrado, a la altura del kilómetro 1.142. El episodio fue ampliamente documentado y obligó a realizar gestiones para su remolque. Esta vez, los medios locales informaron un desplazamiento de casi dos kilómetros.