Tránsito escolar en Resistencia: refuerzan controles y piden colaboración a padres y docentes

WhatsApp Image 2025-06-24 at 09.38.07

Ante los reiterados reclamos por el caos vehicular en las inmediaciones de las escuelas durante los horarios de entrada y salida, desde el municipio capitalino se avanza con nuevas medidas de ordenamiento y un relevamiento estadístico para abordar de forma integral la problemática. Así lo confirmó el subsecretario de Tránsito, Darío Sardi, en una entrevista en la que además pidió mayor compromiso de padres y docentes.

“Intensificamos el trabajo en las escuelas, pero también necesitamos que los papás y los docentes respeten las normas”, expresó Sardi, quien reconoció que la situación en ciertas zonas del micro y macrocentro es preocupante, sobre todo por las conductas de riesgo que se observan a diario.

Relevamiento escolar y medidas en marcha

Según explicó el funcionario, actualmente se trabaja en un relevamiento que busca dimensionar el movimiento vehicular que generan los establecimientos educativos en distintos sectores de la ciudad. “Pedí al área de transporte y seguridad vial que haga un relevamiento de cuántos colegios hay, si son públicos o privados, cuántos alumnos tienen y, de ese total, cuántos padres se movilizan en auto o moto”, detalló.

El objetivo es contar con datos concretos para diseñar estrategias de control más efectivas. “Va a llevar un tiempo, pero ese informe nos va a permitir implementar medidas que realmente sirvan para ordenar el tránsito y comunicar con claridad qué se puede hacer y qué no”, afirmó.

Controles y situaciones irregulares

Sardi reconoció que si bien hay normas que permiten ciertas detenciones breves para el descenso o ascenso de alumnos, “eso no significa que se pueda estacionar en cualquier parte o bloquear la circulación”. En particular, mencionó las paradas en ochavas, doble fila, o incluso casos donde padres ingresan con motos por la vereda hasta la puerta del colegio.

“Queremos dejar el auto lo más cerca posible del aula de nuestros hijos, y eso no es posible. A veces hay que caminar 100 o 200 metros. No podemos vulnerar el derecho de otros ni generar situaciones de riesgo”, remarcó.

Una de las situaciones más graves mencionadas por el funcionario es la normalización de conductas peligrosas frente a los menores. “Estamos mostrando a chicos de 5 o 6 años que el papá lleva a tres personas en la moto, por la vereda, y que eso está bien porque hay un inspector mirando y no pasa nada. Eso es gravísimo desde lo cultural”, advirtió.

Además, sostuvo que incluso docentes incurren en estas faltas. “En una escuela de avenida Castelli, la propia directora me reconoció que son los docentes los que salen por la vereda con la moto. Así es muy difícil sostener cualquier medida de orden”, agregó.

Grupos escolares como canal de comunicación

Desde la subsecretaría proponen usar los canales de comunicación de las escuelas —como los grupos de WhatsApp entre directivos y padres— para difundir las normativas y sanciones. “Antes era el cuaderno de comunicaciones, ahora son estos grupos donde todos interactúan. Que la comunicación no venga solo del inspector, sino también del docente o el director, puede tener más peso”, explicó Sardi.

Cultura de la transgresión y esperanza

Consultado sobre la dificultad de cambiar hábitos arraigados y la violencia hacia los inspectores, Sardi admitió que la situación es compleja. “Hoy no se puede hacer un control de alcoholemia sin la presencia de la policía, porque los inspectores son agredidos”, dijo. Sin embargo, se mostró optimista.

“Sí hay una luz de esperanza. Hoy tenemos menos alcoholemias positivas los fines de semana que hace un año. Son avances pequeños, quizás imperceptibles, pero existen. En mayo tuvimos 25 casos por fin de semana; este fin de semana, 17 o 18. Queremos que no haya ninguno, pero veníamos de números más altos”, señaló.

También destacó mejoras en la infraestructura vial del centro de la ciudad. “Antes, el microcentro era el corazón del piquete. Hoy no hay obstrucciones al tránsito. La plaza estuvo destruida un año y medio; ahora está ordenada y los colectivos circulan mejor. Son cambios que muestran que se puede”, concluyó.