San Bernardo: denuncian sueldos, presentismo y empleados que no trabajan

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El clima de tensión entre los empleados municipales de San Bernardo vuelve a escalar. A pesar de que la coparticipación provincial llega mes a mes, los trabajadores aseguran que aún no tienen fecha de cobro de sus salarios y que los pedidos de recomposición salarial, realizados en reiteradas oportunidades durante todo 2025, continúan sin respuestas por parte del Ejecutivo local.

Sin embargo, lo que terminó de encender los ánimos en los últimos días fue la circulación de versiones que indican que personas que no serían oriundas ni residentes de San Bernardo estarían cobrando sueldos municipales. Según relataron trabajadores, esta situación se conoció luego de que no obtuvieran respuestas del intendente Sotelo ante los reiterados pedidos de audiencia.

Meses atrás, este medio había informado sobre dos contratos de montos elevados que beneficiaban a dos jóvenes oriundas de Machagai, situación que ya había generado fuerte indignación entre el personal municipal. Ahora, aseguran que esos casos no habrían sido los únicos.

De acuerdo a testimonios de empleados, desde abril de 2025 un conocido dirigente de un partido que en su momento fue aliado del Frente Chaco Merece Más figura como empleado con contrato de servicio del municipio, con recibo de sueldo incluido.

El mayor enojo, según manifestaron, gira en torno al caso de N. F., dirigente del Frente para el Cambio y actual empleado municipal, quien no solo percibiría un salario sino también el adicional por presentismo, pese a que —según afirman trabajadores— “nunca habría pisado la municipalidad”.

Estas denuncias generaron una fuerte reacción en la comunidad, que observa con preocupación la falta de explicaciones oficiales. Hasta el momento, el intendente Sotelo no se pronunció públicamente sobre estas acusaciones, lo que incrementa el malestar y las sospechas.

Mientras tanto, los empleados advierten que podrían intensificar las medidas de reclamo si no obtienen respuestas concretas en los próximos días. La situación suma así un nuevo capítulo de conflictividad a la gestión municipal de San Bernardo, marcada por cuestionamientos, silencio oficial y un creciente descontento social.