Reserva Provincial del Iberá celebra su 40º aniversario
La Reserva Provincial del Iberá fue creada por Ley Nº 3.771 el 15 de abril de 1983, con el objetivo principal de ser preservada como área protegida emplazada en el corazón de la Provincia de Corrientes y compuesta por bañados, esteros, lagunas, embalsados y cursos de origen pluvial. Esta reserva representa uno de los más importantes destinos turísticos de la provincia.
En 1983, la difícil tarea de preservar los recursos naturales estuvo a cargo de Leonardo Aquino, Vicente ‘Pico’ Fraga e Ince Apostol, como coordinadores del primer grupo de guardaparques integrado por Lucas Piedrabuena, Domingo Cabrera, Ramón Cardozo, Bernardo Fariña, Ramón Molina, Félix Rodríguez, Bruno Leiva y Humberto Rodríguez.
Fueron 4 decadas de transformaciones y un cambio de paradigmas donde priman la naturaleza como motor de desarrollo unido al innovador concepto de producción de naturaleza, la identidad y la cultura, el ecoturismo y las alianzas estratégicas de Estado nacional, provincial, municipios, comunidades locales, fundaciones y entidades intermedias.
Actualmente la Fundación Rewilding Argentina impulsa programas de reintroducción de especies extinguidas como: el aguará guazú, el oso hormiguero grande, el pecarí de collar, el venado de las pampas, el yaguareté, el tapir y los guacamayos, entre otros.
Desde entonces, no sólo se inicia el trabajo de conservación del Iberá sino que la provincia comienza a concebir su sistema de áreas protegidas que constituyera las bases esenciales para el devenir que nos alcanza en el presente con tantos bríos.
«Por eso decimos que la Reserva Natural Provincial del Ibera es la columna vertebral sobre la que se erigió la realidad de hoy, desde la que nos proyectarnos como un modelo de conservación del patrimonio hacia el país y el mundo», sostuvo el reconocido naturalista y catedrático Fernando Laprovitta, acerca del aniversario de la reserva.
«No solo celebramos 40 años de existencia de nuestra Reserva. Celebramos el poder superar cientos de obstáculos y conflictos en el medio de un mundo desaprensivo del valor del patrimonio. Celebramos el haber podido crecer e infundir al Iberá de las dotes naturales y culturales que nunca debió perder», sostuvo.
«Celebramos la pasión, el compromiso, la entrega y dedicación de tanta gente a lo largo de estos 40 años con el solo objetivo de conciliar nuestra cultura y nuestra naturaleza en una expresión que valga la pena resguardar», continuó.
Finalmente destacó, «en 40 años nunca perdimos el norte y nos mantenemos en la común-unión que demanda la tarea de perpetuar el patrimonio como sustento elemental para la vida misma».
Fotografía: Horacio Torres
