Rabino Wajcer: «Con su amor, el Papa reinventó la lucha por la paz»

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«Todas las religiones son un camino para llegar a Dios», dijo el Papa Francisco en septiembre del año pasado en Singapur, en el marco de un encuentro interreligioso con jóvenes de Asia y Oceanía. El Santo Padre fue un verdadero impulsor del diálogo y la integrada convivencia entre las personas de distintos credos. Es por ello que conocida su muerte los lideres religiosos de todo el mundo mostraron su congoja por su partida.

Durante su pontificado, y en su paso como arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio impulsó de forma activa el diálogo entre religiones, un eje central de su visión pastoral. Es por ello que ayer, en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires se realizó una misa con líderes de diversos credos para despedir al Papa Francisco, fallecido el lunes último en Roma (Italia) a los 88 años.

A nivel local, época dialogó con el rabino Marcelo Wajcer, director institucional y guía espiritual de la Sociedad Cultural Israelita Scholem Aleijem, integrante de la Mesa Interreligiosa Correntina, promovida por la Comisión Arquidiocesana de Justicia y Paz.

«La muerte del Papa Francisco nos llena de tristeza y nostalgia. Un Papa que reinventó con su amor, su pasión y sus ideas la lucha por la paz, por un mundo mejor», expresó con admiración y en esa línea discursiva describió al Pontífice como: «Un Papa bien argentino, amante del futbol y del mate, que de Bergoglio pasó a Francisco, el Papa».

En cuanto a su impronta, el rabino valoró que «el Papa luchó por cambiar las visiones imperantes sobre muchos temas confrontando situaciones y expresando de una forma distinta a la tradicional forma de pensar, abriendo puertas a todos los que querían y necesitaban acercarse al soberano del universo, a Dios».

Wajcer también resaltó que «Francisco puso muy alta la vara espiritual para quien lo va a suceder y marcó un tiempo. Hay un antes y un después de él».

Finalmente, el referente de la comunidad judía en Corrientes valoró sobre el Sumo Pontífice que «su vida y su muerte no fueron en vano. Hasta pudo elegir con el Creador el día de su muerte y con su último aliento saludar así a su feligresía en la Pascua. Bendita sea su memoria y su legado. Que en paz descanse».

Histórico abrazo

El 26 de mayo de 2014, a un año de haber iniciado su ministerio como Papa, Francisco viajó a Jerusalén acompañado por dos referentes del diálogo interreligioso: el rabino Abraham Skorka (investigador en la Universidad de Georgetown, en Washington) y el dirigente musulmán Omar Abboud (presidente del Instituto de Diálogo Interreligioso). Los tres se fundieron en un abrazo simbólico frente al Muro de los Lamentos, en una imagen que dio la vuelta al mundo.

Además, el jesuita mantuvo una relación estrecha con figuras del cristianismo evangélico como Hugo Alfredo Baravalle, expresidente de la Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), y con Marcelo Figueroa, presbítero de la Iglesia Evangélica Presbiteriana, columnista del diario vaticano L’Osservatore Romano y su representante en Argentina. En recientes declaraciones, esos referentes aseveraron que «es el argentino universal más importante de la historia».