Nuevos allanamientos y pistas en el caso Jonathan Romero: el ataque habría sido con dos armas

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La investigación por el homicidio de Jonathan Romero suma nuevos allanamientos este jueves y se reorienta sobre una hipótesis clave: el ataque habría sido cometido con dos armas de fuego. Así lo indicó la fiscal Ana González de Pacce, quien detalló que se buscan los elementos utilizados en el hecho mientras continúan las declaraciones de testigos e imputados.

En una rueda de prensa, la fiscal precisó que el equipo judicial avanza con al menos cuatro allanamientos vinculados a Damián Escalante, principal sospechoso. «El ayudante está haciendo estos allanamientos para ver si encontramos las armas que se utilizaron», explicó.

En esa línea, sostuvo que la reconstrucción preliminar del ataque abre un nuevo frente en la causa. «Aparentemente serían dos armas las involucradas en el hecho por la cantidad de disparos que recibió este chico», afirmó, marcando un giro en la investigación que hasta ahora se centraba en un único tirador.

González de Pacce también confirmó que en procedimientos anteriores  no se logró dar con el arma en el domicilio allanado, correspondiente a Diego Umerez, quien se presentó ayer voluntariamente ante la policía.

«Antenoche se hizo un allanamiento en el que no se encontró el arma, que sí apareció en otro lugar, en inmediaciones», indicó. Además, señaló que en la vivienda de Umerez se secuestraron celulares y proyectiles, aunque aún resta determinar su vinculación con el crimen: «No sabemos si son compatibles, estamos esperando el informe».

Respecto de los avances judiciales, la fiscal informó que anoche declararon los dos imputados detenidos. «Damián Escalante se abstuvo de declarar, sí dijo que había unas amenazas en contra de la familia», detalló. En tanto, su madre, Rocío Pauluk, «declaró ampliamente» durante varias horas e hizo referencia a esas supuestas amenazas, además de solicitar la incorporación de tres testigos.

La causa se nutre también de múltiples testimoniales en torno a la fiesta donde ocurrió el hecho. «Era una fiesta donde había mucha gente y seguimos con las testimoniales tanto de la fiscalía, la defensa como la querella», explicó la funcionaria, quien remarcó que el proceso se encuentra en una etapa inicial: «Es muy preliminar lo que estamos investigando, necesitamos seguir tomando testimoniales».

Los antecedentes violentos de Escalante

En ese contexto, en las últimas horas se conoció que  Damián Leonel Escalante, ya contaba con una causa elevada a juicio por hechos vinculados al uso de armas y violencia contra la autoridad .

Se trata de un expediente tramitado por el Equipo Fiscal N° 14, donde el acusado —junto a José Luis Miño— fue imputado por «atentado contra la autoridad agravado en concurso real con lesiones leves», en calidad de coautor. Según consta en el requerimiento fiscal firmado por Francisco Asís de Obaldía Eyseric, la investigación fue concluida y se solicitó formalmente la elevación a juicio en junio de 2025.

Ese expediente tiene origen en un violento episodio ocurrido el 20 de abril de ese año en Villa Los Lirios , en Resistencia, donde Escalante protagonizó un enfrentamiento armado en el marco de una presunta disputa territorial.

Una trama que suma nuevos giros

El expediente ya había sumado en las últimas horas la aparición de un cuarto involucrado . Diego Umerez se presentó espontáneamente ante la Justicia tras ser mencionado en declaraciones y quedó vinculado a una posible segunda arma. Su defensa sostuvo que no tuvo participación en el hecho.

El crimen ocurrió durante la madrugada del 12 de abril  en avenida Chaco al 3200, en el marco de una fiesta. Romero, de 30 años, recibió varios disparos, fue trasladado al hospital Perrando y murió por la gravedad de las heridas.

Hasta el momento, permanecen detenidos Escalante, señalado como autor de los disparos, su madre Rocío Pauluk y Cristian Maximiliano Pared, acusado de haber facilitado el arma y presunto portero del lugar. La hipótesis fiscal sostiene que al menos tres personas tuvieron participación directa, mientras se intenta determinar con precisión el rol de cada uno.

En paralelo, los investigadores analizan pruebas periciales, entre ellas la autopsia, informes de laboratorio y material secuestrado en los allanamientos, con el objetivo de reconstruir la secuencia del ataque y confirmar si efectivamente intervinieron dos armas de fuego.