Misa Crismal 2026: «No se avanza sin memoria»: fuerte mensaje del arzobispo Ramón Dus

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En la Misa Crismal 2026, celebrada por la parroquia Inmaculada Concepción de María en el Club Sportivo en Presidencia de la Plaza, el arzobispo Ramón Alfredo Dus dejó un mensaje profundo centrado en la memoria, la esperanza y el sentido del servicio sacerdotal.

Durante su homilía, el religioso católico remarcó la importancia de no perder de vista la historia, tanto personal como colectiva. «Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria íntegra y luminosa», sostuvo, vinculando este concepto con el camino de la Iglesia y también con la realidad provincial y nacional.

El arzobispo propuso mirar la historia a la luz de Jesús de Nazaret, señalando que «abre el libro de nuestra vida y nos enseña a encontrar el sentido y la misión». En ese marco, instó a los sacerdotes a renovar su vocación desde la conversión y el servicio al pueblo de Dios.

La celebración, que reúne al clero diocesano, también fue ocasión para renovar las promesas sacerdotales. Dus subrayó que el ministerio debe entenderse como «una entrega silenciosa, íntegra y gratuita», alejada de toda tentación de poder.

Este año, la misa crismal encabezada por monseñor Dus se realizó en el Club Sportivo de Presidencia de la Plaza.

El «olfato» de los pobres

En otro tramo de su mensaje, hizo especial hincapié en el valor de la Palabra de Dios como guía del camino espiritual: «Cada uno tiene una palabra que lo refleja, que lo inspira y que está llamado a encarnar», expresó, invitando a fortalecer la relación con las Escrituras como fuente de sentido. Asimismo, destacó el rol del Espíritu Santo en la vida pastoral y la importancia de que el testimonio acompañe al mensaje. «Nuestro pueblo, sobre todo los pobres, tiene «olfato» para reconocer cuando en nosotros coinciden el anuncio y la vida», afirmó.

En sintonía con el legado del Papa Francisco, recordó que el desafío es «convertirse en una profecía cumplida», llevando en los hechos el mensaje del Evangelio, especialmente hacia los sectores más necesitados. Sobre el final, Dus convocó a los fieles a rezar por los sacerdotes y a sostener la esperanza en tiempos complejos. «Muchos miedos nos habitan y grandes injusticias nos rodean, pero la obra transformadora de Dios no se detiene», concluyó.

La Misa Crismal es una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico, en la que se consagran los óleos que se utilizarán durante todo el año en los sacramentos, y se reafirma el compromiso pastoral del clero con la comunidad.