Lucía Villalba presenta su primer libro Caminos en la Usina Cultural
El martes 16 de junio, a las 16, en la Usina Cultural (Cervantes 1640, esquina avenida Chaco), espacio dependiente del Instituto de Cultura del Chaco, la escritora Lucía Villalba presentará su libro Caminos, que recopila la historia de su familia en Las Palmas. La entrada será gratuita.
La obra, publicada originalmente en 2019, rescata la vida de nueve hermanos y sus padres, marcada por el trabajo en el ingenio azucarero, la escuela rural y el esfuerzo puesto en el progreso. La autora, quien entremezcla con naturalidad palabras en guaraní (la lengua de sus progenitores), recopila sus memorias para que sus vivencias no se pierdan, como un recorte de épica cotidiana.
El libro muestra cómo el ingenio azucarero organizaba la vida y estructuraba los tiempos, los juegos, las carencias y las migraciones. Mientras la fábrica funcionaba, daba sustento, pero su decadencia empujó a la familia al éxodo hacia Resistencia. Caminos hace alusión a las huellas literales dejadas en las idas al colegio y al ingenio, pero es también una referencia a las trayectorias de vida de cada hermano y los viajes de regreso a Las Palmas.
Villalba tiene 71 años, es jubilada y se describe como “escritora por vocación”. Nacida en Las Palmas, a los 15 años se mudó a Resistencia, donde terminó sus estudios secundarios y comenzó a trabajar en distintas empresas. Su motor para escribir es narrar historias reales, y ya tiene en preparación otras obras con relatos de desamor y narraciones para niños sobre mascotas.
«Esta es la tercera edición de Caminos. No lo promoví mucho, porque la verdad es que no esperaba que tuviera tanta difusión y aceptación, pero fue circulando y tuve que hacer más tiradas. Fue publicado un poco por iniciativa de mis sobrinos. Siempre me gustó escribir, desde la escuela secundaria, pero este libro viene a raíz de que falleció mi hermano en 2017. Él era quien juntaba a todos los sobrinos y les contaba las historias del pueblo, de cómo vivíamos cuando éramos niños, y cuando murió ellos me alentaron a que tome en mis manos esta tarea», recordó la autora.
Y expresó: «El libro es un testimonio de vida, relata paisajes de la zona, modos de trabajo, es una historia contada desde el punto de vista del trabajador zafrero. Escribo vivencias, pregunto, hablo con la gente. Hay de hecho un proyecto de Caminos II, porque sigo recopilando relatos que me va contando la gente, que me anima a seguir escribiendo».
«Sacamos fotos y tenemos imágenes en los celulares, en las computadoras, pero luego se pierden, los artefactos se descomponen. Empecé a mirar fotos viejas impresas, pero algunas estaban muy antiguas, marcadas. Entonces pensé: lo mejor es escribir un libro porque en alguna biblioteca siempre va a estar», concluyó.
