Liderazgo femenino que transforma el feedlot familiar en Chaco
Lo que comenzó como un emprendimiento ganadero de 300 animales hoy se consolidó como un feedlot de 3.000 cabezas, gestionado íntegramente por cinco hermanas que tomaron la posta del Establecimiento Herrera SAICA y marcaron un punto de inflexión en la producción bovina del Chaco.
Las hermanas Dellamea lograron profesionalizar la empresa familiar, incorporando planificación, medición de datos y roles bien definidos, en un sector históricamente dominado por varones. A partir de esa reorganización, el establecimiento integró engorde a corral, hotelería ganadera y abasto propio, fortaleciendo la cadena productiva y mejorando la eficiencia del negocio.
“Nunca imaginé estar trabajando en la manga con varias mujeres”, resume una de las protagonistas, reflejando el cambio cultural que atraviesa la empresa y el impacto del liderazgo femenino en el ámbito rural. Lejos de improvisar, las decisiones se toman en base a registros, indicadores productivos y análisis económico, una clave para sostener el crecimiento en un contexto desafiante.
El trabajo en equipo fue central en el proceso: cada hermana asumió responsabilidades específicas, combinando gestión administrativa, manejo productivo y control sanitario, lo que permitió ordenar la empresa y proyectar nuevas etapas de desarrollo.
En un escenario donde el negocio del engorde a corral comienza a mostrar señales más favorables, la experiencia del Establecimiento Herrera SAICA se posiciona como un caso modelo de innovación, eficiencia y equidad de género en la ganadería chaqueña, demostrando que el liderazgo femenino no solo suma diversidad, sino también resultados concretos en el campo.



