La unificación de las elecciones no debe ser populismo oportunista de Capitanich

207838w790h447c.jpg

Por Dr. Carlos Salom – Diputado Provincial, vicepresidente del Interbloque “Chaco Puede”

 

En estos días se empezó a discutir la posibilidad de modificar nuestra Constitución Provincial para unificar las elecciones nacionales con las de nuestro Chaco. Y quiero empezar dejando algo claro: no estoy en contra de discutirlo, pero no en este contexto.

 

Creo que es un debate válido en el que deberíamos sentarnos, analizarlo y escuchar los argumentos de todos los actores de esta cuestión en particular para avanzar a futuro en un cambio constitucional.

 

Hacer una sola elección significa menos gastos para el Estado, menos logística en general y también evitar ese hartazgo social que genera tener que ir varias veces a votar durante un mismo año.

 

El Chaco tiene autonomía, tiene sus propias instituciones y tiene derecho a discutir y decidir cómo organiza su vida institucional dentro del marco constitucional. Hoy nuestra Constitución hoy es lo suficientemente clara, el artículo 90, inciso 7, establece que las elecciones provinciales y municipales deben realizarse separadas de las presidenciales.

 

¿Eso significa que nunca podremos cambiarlo? Claramente no. Las constituciones también pueden actualizarse, pero sin la presión, injerencia   y apuro de tener un año electoral a la vuelta de la esquina. Demos las discusiones serias en términos serios. Basta de chicanas. Construyamos una provincia en serio. Me van a tener de ese lado cuando este sea el proposito porque por supuesto que las sociedades cambian. 

 

No voy a apoyar una enmienda solamente para modificar un artículo porque apareció una necesidad electoral para el Coquismo de cara a 2027.

 

Lo digo también desde mi experiencia como convencional estatuyente mandato cumplido de la Carta Orgánica Municipal de Resistencia, una norma de esta importancia no puede pensarse mirando una encuesta o calculando qué le conviene electoralmente a cada partido. Tiene que construirse con diálogo, responsabilidad y consenso, no que sea un parche coyuntural.