La sombra del apellido Menocchio: de la perpetua en Rawson a los allanamientos en Chaco y Corrientes
El apellido Menocchio vuelve a quedar en el centro de la escena judicial, esta vez en una causa con sello federal que conecta la Patagonia con la región del Nordeste. Mientras Raúl «El Gusano» Menocchio cumple condena a prisión perpetua en el penal de Rawson por el doble crimen de Manuel Roseo y Nelly Bartolomé, una investigación por presunto narcotráfico derivó en allanamientos a las sedes de los Gimnasios VIVA en Resistencia y Corrientes, un entramado comercial donde aparece la figura de su hijo, Luciano Menocchio.
El hilo invisible entre la condena y los nuevos negocios
La geografía de la causa vuelve a trazar una línea directa entre Chubut y Chaco. Por un lado, la figura del patriarca: Raúl Menocchio, uno de los criminales más fríos de la historia reciente de la provincia, cumple su pena en el Complejo Penitenciario Federal VI de Rawson tras ser hallado culpable de las ejecuciones del terrateniente Manuel Roseo y su cuñada Nelly Bartolomé en 2011, un caso que conmovió al país por la disputa de miles de hectáreas en El Impenetrable.
Por otro lado, la mirada de los tribunales federales se posa ahora sobre su entorno directo en Resistencia.
La Justicia Federal de Chubut ordenó este sábado una serie de procedimientos judiciales sobre la red de establecimientos VIVA, firmas que experimentaron una llamativa expansión en la región y donde Luciano Menocchio figura con participación e inversiones activas.
Allanamientos simultáneos y la pista del narcotráfico
Las fuerzas federales desplegaron operativos simultáneos en las sedes operativas de los Gimnasios VIVA tanto en la capital chaqueña como en la ciudad de Corrientes.
La causa, que se instruye bajo estricto secreto de sumario desde el fuero federal del sur del país, busca determinar la procedencia de los fondos utilizados para el financiamiento de estos emprendimientos comerciales y su presunta vinculación con estructuras de narcotráfico y lavado de dinero.
El contraste resulta inevitable: mientras el nombre de Menocchio remite en Chaco a uno de los capítulos más oscuros del despojo de tierras y el crimen organizado, la nueva causa iniciada desde Chubut expone cómo las ramificaciones familiares y financieras continúan bajo la lupa de los tribunales de ambas latitudes.
