La revolución silenciosa del Estado: avances, denuncias y modernización en los registros del Chaco

kkkkk

La escribana María de las Mercedes Marinich, es oriunda de Quitilipi, pero desde hace años vive y trabaja en Resistencia, donde desde la asunción como gobernador de Leandro Zdero, cumple funciones como Subsecretaria de Asuntos Registrales de la provincia del Chaco. Con un perfil técnico y una visión profunda del funcionamiento del Estado, está a cargo de uno de los desafíos más complejos de la gestión pública: ordenar, modernizar y sanear un área clave para garantizar la seguridad jurídica y el derecho a la identidad.

En una entrevista extensa, Marinich abordó temas sensibles como la auditoría al Registro de la Propiedad Inmueble (RPI) en Sáenz Peña, la reactivación del Catastro Provincial, el abandono histórico de los Registros Civiles, la entrega de nueva tecnología y los operativos integrales en zonas vulnerables.

Irregularidades en el Registro de la Propiedad Inmueble: una causa penal en curso

Uno de los momentos más delicados de su gestión ocurrió en el Registro de la Propiedad Inmueble de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde se detectó una grave irregularidad tras una pericia informática: más de 100 títulos habían sido procesados internamente pero no impresos, omitiendo así la publicidad registral, uno de los tres pilares legales para que exista una transferencia de dominio (junto con el título y la posesión).

“La matrícula en el RPI es como el DNI de una propiedad. Si no se imprime, el sistema no registra la titularidad. Esto vulnera la esencia del sistema registral”, explicó Marinich. Esto implica que alguien podía haber adquirido legalmente un inmueble, pero no aparecer como propietario en el sistema oficial.

La funcionaria remarcó que, ante la detección de cuatro casos iniciales, se realizó una denuncia penal y se apartó preventivamente al personal involucrado. Posteriormente, surgieron otros 19 casos, y actualmente se elabora un informe que ya supera los 100 inmuebles comprometidos. “Se trata de una fuga registral. Si alguien busca los bienes de una persona, el sistema puede indicar que no tiene ninguno, cuando en realidad sí los posee”, advirtió.

Catastro: del conflicto gremial al nuevo sistema digital

El Catastro Provincial, históricamente paralizado y con profundas disputas gremiales, fue otro de los grandes desafíos. “Estaba completamente inactivo, intervenido, con riesgo de perder un sistema financiado por el Banco Mundial que estaba al 65% de desarrollo. Lo terminamos e implementamos”, sostuvo.

Desde diciembre, el organismo trabaja con un nuevo sistema digital georreferenciado, que permite aprobar planos en línea y que la información impacte de inmediato en el mapa parcelario provincial. “Antes se aprobaban planos pero no se actualizaban en el sistema. Hoy todo queda registrado y vinculado en tiempo real”, señaló.

Este avance permitirá la interoperabilidad entre Catastro, el Registro de la Propiedad y la Administración Tributaria Provincial (ATP). “Seguimos el principio de ‘única vez’: los datos se cargan una vez y se comparten entre organismos. Se gana en eficiencia, transparencia y se termina con la burocracia”, afirmó Marinich.

Registros civiles: del abandono al equipamiento tecnológico total

El diagnóstico sobre los 99 registros civiles de la provincia fue contundente: “Es el más abandonado de los registros. Encontramos edificios en estado deplorable, sin conectividad, sin equipos, sin personal capacitado”, relató.

La gestión actual encaró un proceso inédito: equipar simultáneamente a todas las delegaciones con computadoras, impresoras y conectividad, clave para avanzar con el plan de digitalización de actas y emisión de copias digitales.

“Muchos jefes de registros se sorprendían y preguntaban si los equipos eran de verdad o solo para la foto, porque antes se hacía propaganda pero no llegaban los elementos”, contó la funcionaria. Hoy el objetivo es claro: “modernizar todos los registros y brindar igualdad de condiciones en toda la provincia, sin importar si es Resistencia o Pompeya”.

El proceso se articula con la Subsecretaría de Modernización y el RENAPER, y prevé la capacitación del personal, el ordenamiento patrimonial y la mejora edilicia progresiva.

Operativos integrales: llevar el Estado a donde más se necesita

La subsecretaría también coordina operativos integrales en comunidades indígenas y zonas rurales, junto con organismos nacionales y provinciales. En ellos se gestionan DNI, partidas, vacunaciones, controles de salud y entrega de anteojos a niños en edad escolar (Programa Ver para Ser Libre).

“Esta semana estamos en San Bernardo, Villa Ángela, Charata, Pampa del Indio y otras localidades. Estos operativos son esenciales para llegar a personas que no pueden acceder por sí solas a sus derechos básicos”, explicó Marinich.

Casos como el de una mujer de 35 años, que no contaba con su partida de nacimiento desde 2018, visibilizan el problema: “Sin identidad, una persona no puede acceder a educación, salud, ni siquiera votar. Está fuera del sistema”, señaló.

Una nueva lógica: el ciudadano como eje del sistema

Finalmente, Marinich destacó el cambio de enfoque promovido desde la gestión de Leandro Zdero: “Los registros deben estar al servicio de la ciudadanía. El ciudadano no tiene que entender nuestros problemas internos, sino recibir soluciones”.

El trabajo se extiende también al ámbito humano y laboral, mejorando las condiciones de trabajo, fortaleciendo el compromiso del personal y generando espacios de capacitación permanente. “Muchos trabajadores estaban desmotivados. Hoy sienten que su labor es valorada, que cumplen un rol clave en garantizar derechos”, concluyó.

Con decisiones firmes, denuncias concretas, equipamiento inédito y un fuerte impulso modernizador, la Subsecretaría de Asuntos Registrales avanza en una transformación profunda. “No hay derechos sin identidad, ni desarrollo sin seguridad jurídica. Por eso este trabajo es tan importante”, resume Marinich, con la claridad de quien entiende que la verdadera política pública empieza por lo esencial.