La Iglesia llamó al diálogo social y pidió priorizar el trabajo digno

Monsenor-Dus

El documento señala que la comunidad nacional atraviesa «una realidad marcada por la incertidumbre económica», donde los trabajadores buscan sostener sus empleos y que sus ingresos alcancen, mientras los empresarios intentan producir y crecer en un escenario inestable.

En ese contexto, remarcaron que el trabajo «ya no es solo sustento», sino también una herramienta central para alcanzar dignidad, estabilidad y proyectar un futuro.

Desde la entidad eclesial sostuvieron que, frente a este panorama, no debe imponerse la resignación, sino una «esperanza activa» basada en la colaboración y el diálogo. En ese sentido, recordaron enseñanzas del papa Francisco sobre la necesidad de generar consensos entre actores políticos, económicos y sindicales.

«Es necesario promover un diálogo auténtico entre los actores políticos, económicos y sindicales», indicaron, y agregaron que ese camino debe permitir ampliar perspectivas y atender especialmente la situación de los sectores más vulnerables.

La Comisión también destacó la doctrina social de la Iglesia y la necesidad de colocar a la persona en el centro de la economía. En esa línea, citaron al papa León XIV, quien afirmó que «el bien común exige que la producción y el beneficio no se persigan de manera aislada, sino orientados a la promoción integral de cada hombre y cada mujer».

Además, remarcaron la importancia del salario justo como base para el sostenimiento familiar, el acceso a una vivienda y la posibilidad de progreso.

En el tramo final del mensaje, la entidad llamó a una construcción compartida entre trabajadores, empresarios y el Estado para que la economía esté al servicio de las personas y no a la inversa.

«El desafío que hoy tenemos como sociedad es caminar juntos para sostener el desarrollo de nuestros pueblos sin dejar a nadie atrás», concluyeron.