La defensa en la causa Exen apunta al supuesto «informante»

467624w790h520c.jpg

Los abogados de Federico Clinis Canal, Mauro Lugo Heim y Yamil Gane negaron vínculos con el narcotráfico y cuestionaron la investigación. Ricardo Osuna reveló que la principal fuente del fiscal Patricio Sabadini sería un informante que sería de una fuerza, lo que abre dudas sobre la solidez de la acusación.

Los abogados Osuna, Gabriela Tomljenovic y Patricia Hernich asumieron la defensa de Federico Alejandro Clinis Canal, Mauro Emmanuel Lugo Heim y Yamil Gabriel Gane, quienes permanecen detenidos a disposición de la Justicia Federal en el marco de la denominada causa Exen.

Los letrados señalaron que aún no cuentan con acceso completo al expediente y que esperan la audiencia de formalización de la imputación para conocer en detalle los hechos y pruebas atribuidos a sus defendidos. Mientras tanto, negaron cualquier vínculo de los tres jóvenes con actividades relacionadas al narcotráfico.

Hernich sostuvo que «no existe información que vincule a nuestros representados con el narcotráfico», mientras que Osuna remarcó que será la investigación judicial la que deberá determinar el origen de los fondos y qué elementos sostienen la acusación.

exen2
Los equipos que se usarían para el movimiento de criptomonedas, a fin de lavar dinero procedente del narcotráfico.

Uno de los principales argumentos de la defensa apunta a la documentación financiera de la empresa y de sus integrantes. Osuna explicó que existen préstamos, créditos y deudas bancarias —particularmente con Banco Macro y otras entidades— que permitirían reconstruir el origen lícito del dinero utilizado para la apertura y expansión de los gimnasios.

«Hay deudas bancarias, préstamos hipotecarios y obligaciones que se siguen abonando, lo que acreditará que el origen es lícito», afirmó.

Otro punto abordado fue el hallazgo de equipos compatibles con minería de criptomonedas durante los allanamientos. Los abogados pidieron separar esa actividad de la hipótesis de lavado de activos y remarcaron que el simple hallazgo de equipos no constituye delito por sí mismo. «Todavía debe determinarse quién los administraba, a quién pertenecían y qué actividad concreta desarrollaban», señalaron los defensores.

Por otro lado, Sergio Clinis Canal y su madre, María Graciela Canal , siguen prófugos.