Gustavo Martínez cargó contra el ala dura de Capitanich y advirtió: “Hay que evitar que triunfe el peronismo de Pérez Pons”
En medio de una de las semanas más convulsionadas para el peronismo chaqueño desde la derrota electoral de 2023, el dirigente justicialista Gustavo Martínez rompió el silencio y lanzó duras críticas hacia el núcleo más cercano al exgobernador Jorge Capitanich. Lo hizo tras la tensa sesión legislativa del día anterior, que expuso públicamente la fractura interna del PJ y dejó en evidencia el estallido de una crisis que se venía gestando desde hace años.
Martínez aseguró que el espacio “está completamente dividido” y responsabilizó de la situación a un grupo reducido de dirigentes que, según él, tomaron el control del peronismo en los últimos cuatro años y lo condujeron hacia su mayor debilitamiento histórico. “En cuatro años dilapidaron el esfuerzo de 27 años de trabajo”, disparó.
Un peronismo que perdió la relación con la gente
En su análisis, Martínez sostuvo que el justicialismo perdió algo que había sido su principal fortaleza: la cercanía con la ciudadanía y con la militancia. “Pensamos que este era el momento para aprender de nuestros errores y reencontrarnos con la gente. Pero eso no ocurrió. El peronismo no gobierna por culpa de nuestros propios errores y debemos tener la humildad de reconocerlo”, afirmó.
Para el dirigente, el partido atraviesa una etapa que exige una fuerte autocrítica y un profundo recambio dirigencial. “Hay miles de hombres y mujeres del peronismo chaqueño con años de militancia, con conocimiento real de la provincia, que fueron dejados de lado por decisiones mezquinas”, señaló.
Martínez destacó además que, pese al escenario adverso, la militancia “hizo un esfuerzo enorme” durante la última campaña, cargando con factores que —según remarcó— no fueron responsabilidad de quienes trabajaban en el territorio, sino de decisiones erradas en las altas esferas del partido.
Promesas incumplidas y tensiones que se acumularon
Uno de los pasajes más sensibles de sus declaraciones fue cuando reveló que su sector aceptó “lugares incómodos” en el cierre de listas del 11 de mayo, bajo la promesa de que luego habría corrimientos para garantizar el ingreso de referentes propios a la Legislatura. Sin embargo, según relató, esos acuerdos nunca se cumplieron.
“También acompañamos la unidad de las listas de senadores y diputados nacionales con el sector de Magda Ayala y de Pepe Honcharu. Resignamos cualquier aspiración legítima para fortalecer al espacio. Pero al final nada de eso fue respetado”, dijo.
Martínez sostuvo que detrás de estas decisiones hubo “mucha mezquindad interna”, impulsada —según él— por dirigentes recién llegados al peronismo que accedieron a posiciones de poder sin trayectoria ni construcción territorial.
“Dilapidaron todo: aislaron a Capitanich, encerraron al peronismo”
Uno de los tramos más duros de su exposición estuvo dirigido al rol que habrían tenido, dentro del círculo íntimo de Capitanich, Santiago Pérez Pons y Guillermina Capitanich. Los señaló como los principales responsables del deterioro del peronismo en los últimos años y del aislamiento político del exgobernador.
“Fueron los mismos que encerraron a Capitanich, que lo aislaron del resto de los dirigentes y de la militancia. Lo aconsejaron según intereses personales, no del proyecto. Lo dejaron solo en momentos críticos, incluso durante el caso Cecilia, que fue un golpe gravísimo para la gestión”, afirmó.
Según Martínez, el manejo “a control remoto” que intenta ejercer Capitanich desde Buenos Aires agrava aún más la situación: “No se puede conducir a mil kilómetros delegando todo en Pérez Pons y en Guillermina Capitanich. El peronismo no puede estar manejado por un grupo tan cerrado”.
“Trabajan exclusivamente para ellos”
El dirigente fue más allá y aseguró que el ala encabezada por Pérez Pons tiene como único objetivo impulsar la candidatura del propio exministro de Economía. “Tienen una ambición desmedida por destruir todo lo que no encaje en su proyecto personal. No trabajan para el peronismo: trabajan exclusivamente para ellos”, acusó.
Incluso recordó que en causas judiciales recientes, como la que involucra a Andión, aparecieron vínculos con sectores identificados con ese mismo espacio: “¿Quién mandaba plata, quién daba las órdenes? Es evidente quiénes se manejaban detrás de todo eso”.
Una advertencia directa: “Hay que evitar que triunfe el peronismo de Pérez Pons”
Hacia el final de sus declaraciones, Martínez dejó planteada una posición tajante de cara al futuro inmediato del justicialismo chaqueño. “Nuestro compromiso es claro: vamos a trabajar para evitar que triunfe el peronismo de Pérez Pons. El peronismo chaqueño no puede quedar secuestrado por ese pequeño grupo”, advirtió.
El mensaje del dirigente refleja la dimensión de la crisis interna que atraviesa el PJ provincial, donde conviven al menos tres líneas definidas: el capitanichismo tradicional, el sector emergente identificado con Pérez Pons y la corriente de intendentes y dirigentes territoriales que reclaman una reorganización profunda del espacio.
Un partido en su punto de mayor fragmentación
La jornada legislativa del día anterior —que derivó en tensiones entre bloques y maniobras cruzadas— dejó al descubierto un peronismo sin conducción unificada, atravesado por disputas internas y golpeado por las derrotas electorales consecutivas.
Los próximos meses serán claves para definir quiénes ocuparán los espacios de poder dentro del PJ, cómo se reorganizará el partido y, sobre todo, si logrará recomponer un vínculo orgánico con su base social.
En ese escenario, las declaraciones de Gustavo Martínez no solo suman un capítulo más, sino que profundizan una interna que promete recrudecer en 2026, año estratégico para la recomposición del peronismo chaqueño.
