Entre Xavi y Lewandowski, Barcelona vuelve a nacer y el Camp Nou se empieza a llenar
Casi 84.000 hinchas dijeron presente en el estadio Culé. Desde la salida de Messi que no se sentía así.
El tablero electrónico, en lo más alto del Camp Nou, parecía presentar algún tipo de error. Promediando el segundo tiempo, juraba que 83.972 espectadores, eran testigos de la goleada del Barcelona sobre Valladolid. Demasiados, teniendo en cuenta que la temporada pasada la media de público alcanzó a 53.982. Sin embargo, el combo Xavi-Robert Lewandowski elevó las cifras hacia arriba. Como el protagonismo en la cancha y en la tabla de posiciones.
Primer gol oficial de Lewandowski en el Camp Nou
El polaco ensayó una pirueta para marcar el 1-0 de Barcelona sobre el Real Valladolid. Video: Directv.
Durante agosto, habían sido 83.021 contra Pumas UNAM por la Joan Gamper; 81.104 ante Rayo Vallecano en el debut liguero; 91.062 en el amistoso a beneficio contra Manchester City; y ahora contra los pucelanos… ¿Dónde está la clave?
Robert Lewandowski ha tardado muy poco en adaptarse a su nuevo equipo, el de Xavi Hernández, y, después de tres jornadas de LaLiga Santander, ya suma cuatro goles tras los dos que le hizo este domingo al Valladolid (4-0) en el Spotify Camp Nou, en un encuentro en el que también metió dos tiros en el palo y fue una brújula constante en ataque para su equipo.
En el primer tiempo, apareció en el segundo palo para rematar sin piedad a la red de punta un remate envenenado de Raphinha que se fue cerrando y, en el segundo, aprovechó un pase filtrado de Ousmane Dembélé para convertirlo en un gol de taco con la colaboración de Joaquín Fernández, a quien le tocó la pelota antes de superar a Jordi Masip. Así, Lewandowski ya asusta a los rivales y es el máximo goleador de la Liga con cuatros tantos junto a Borja Iglesias del Betis.
Y el delantero polaco podría liderar en solitario la tabla si la fortuna le hubiese sonreído un poco más ante el Valladolid. Cuando el marcador todavía era 0-0 remató de cabeza al palo derecho de Jordi Masip un centro de Raphinha y después de que la pelota rebotase en el arquero no logró empujarlo al gol mientras se paseó por la línea.
Y el delantero polaco podría liderar en solitario la tabla si la fortuna le hubiese sonreído un poco más ante el Valladolid. Cuando el marcador todavía era 0-0 remató de cabeza al palo derecho de Jordi Masip un centro de Raphinha y después de que la pelota rebotase en el arquero no logró empujarlo al gol mientras se paseó por la línea.
