En Argentina, este sistema representa una oportunidad única para impulsar la transición energética y promover un desarrollo sostenible, especialmente en las regiones rurales del país donde la agricultura es una actividad central; el sol es un recurso inagotable y su aprovechamiento mediante energías renovables es clave para enfrentar los desafíos del cambio climático y fortalecer las economías locales. Las cooperativas pueden ser protagonistas en la implementación de estos sistemas.