El Plan leyó en la 367 y fue mimado como nunca
Una escuela céntrica la EEP N ° 367 «Juan Amos Comenio», ubicada detrás de la Unión Gimnástica Sokol en 22 y 17.
No ha de ser el azar el que los encuentre vecinos, ambos tienen una raíz común la colectividad checoelovaca.
La 367 lleva el nombre del gran educador checo Juan Amos Comenio por qué sus comienzos estuvieron ligados a la Unión Checoslovaca donde funcionó como escuela e internado para los hijos de los colonos checos y eslovacos de la colonia.
Hasta ahí llegó el Plan en doble jornada lectora. Una a la mañana otra a la tarde. Íbamos a la escuela de la «Murga Bochinchera» la excepcional creación artística de docentes y alumnos de esa institución.
Íbamos a la escuela que siempre conmueve con sus impactantes adornos navideños y de efemérides patrias. Íbamos a la escuela que tiene una huerta hermosa. En fin, entrábamos a una escuela pública, de esas con forma de E y que fueron construidas cuando el Plan Quinquenal del gobierno de Juan D. Perón.
Caen de su galería guirnaldas celestes y blancas y dos colgantes redondos en paralelo. Uno dice Viva, y el otro La Patria.
Hay dos escenarios. Todo está preparado con pasión, con esmero y buen gusto.
Hay dos alumnas para presentarnos, una maestra habla después.
A un costado, la maestra de lengua de señas les cuenta lo que se dice a seis o siete alumnos hipoacúsicos que se muestran interesadísimos con nuestra presencia.
Nos llama la atención la profesionalidad con que la maestra los incluye en esa fiesta lectora (lo mismo se repetirá a la tarde).
Hace calor, un tanto mucho para este invierno que despide a junio.
Los chicos nos escuchan, se suman a los juegos de palabras, se entusiasman. Leemos a los más chicos y como en una obra de teatro contemporánea el plató de nuestro escenario gira y nos encontramos en el otro extremo de la galería ahora contando a los más grandes.
Estas palabras pueden ser leídas también como lo que ocurrió en la mañana y la tarde. El afecto fue el mismo, cientos de abrazos, regalos preparados y obsequios improvisados. Niños que expresaban agradecimiento por esa cuota de sensibilidad, de imaginación y frescura que el Plan y sus lectoras entrega
Una de nuestras lectoras volvió a la escuela en la que fue directora y otro lector volvió a la escuela donde aprendió a leer y a escribir. Siempre es grato decir como la canción » … uno siempre vuelve a los viejos sitios, donde amó la vida…»
Salud Plan, por más lecturas, por más niños agradecidos y felices, aunque sea por un ratito. Tal vez eso sea simplemente la vida
