El Gobierno proyecta eliminar el impuesto al cheque con una reducción gradual hasta 2028
El gobierno nacional avanza en una reforma tributaria que incluye la eliminación progresiva del impuesto sobre los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como impuesto al cheque. La iniciativa forma parte del plan oficial para reducir la presión impositiva, aunque mantiene como condición el equilibrio fiscal .
La propuesta contempla un esquema escalonado, similar al que el Ejecutivo ya aplica para la reducción de las retenciones a las exportaciones. El objetivo consiste en disminuir el peso del tributo en distintas etapas hasta su eliminación definitiva, prevista para 2028, siempre que las condiciones fiscales lo permitan.
Según el diseño que analiza el Ministerio de Economía, una parte cada vez mayor del impuesto al cheque podrá computarse como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias. El porcentaje aumentará de manera gradual hasta alcanzar el 100%, paso previo a la desaparición del gravamen.
Desde el Gobierno consideran que el impuesto al cheque representa uno de los tributos más distorsivos del sistema tributario, ya que grava con una alícuota del 0,6% los débitos bancarios y con otro 0,6% los créditos, lo que genera una carga total del 1,2% sobre las operaciones.
En la actualidad, las micro y pequeñas empresas ya pueden descontar el 100% del impuesto como pago a cuenta de Ganancias, mientras que las medianas industriales acceden a un cómputo de hasta el 60% y el resto de las categorías puede utilizar el 33%. El proyecto oficial busca ampliar ese mecanismo de forma progresiva para el conjunto de los contribuyentes.
La reforma tributaria todavía no ingresó al Congreso, aunque integra la agenda económica que impulsa la administración de Javier Milei para avanzar hacia un sistema impositivo con menor carga y menos gravámenes considerados distorsivos.
