El Gobierno busca llegar a la visita de León XIV con una mejora económica y menor conflictividad social
La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda política del Gobierno nacional. En la Casa Rosada consideran necesario llegar a ese momento con señales de mejora en la economía y un escenario social menos conflictivo , en medio de reclamos por salarios, empleo y pérdida del poder adquisitivo.
La preocupación se profundizó luego de una semana compleja para Javier Milei, atravesada por dificultades en el Congreso, cuestionamientos de sectores de la Iglesia y nuevas manifestaciones sindicales y sociales.
Mientras el Presidente participaba de actividades oficiales en Ecuador y Colombia, el Senado avanzó con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque el oficialismo debió resignar dos de los capítulos que consideraba centrales para conseguir la media sanción: las modificaciones a la Ley de Tierras y a la Ley de Manejo del Fuego.
La decisión volvió a exponer las dificultades de La Libertad Avanza para sostener el respaldo de gobernadores y legisladores aliados del PRO, la UCR y espacios provinciales en iniciativas sensibles.
Las críticas de la Iglesia
A ese escenario se sumaron las declaraciones del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante la celebración de San Cayetano.
En su homilía, el religioso volvió a poner el foco en las dificultades económicas que atraviesan numerosos hogares y habló de una sociedad que se resigna a que los precios aumenten mientras los salarios no alcanzan .
También expresó preocupación por el endeudamiento de las familias y por quienes necesitan tener dos o más trabajos para llegar a fin de mes.
Sus palabras fueron seguidas por una movilización hacia Plaza de Mayo encabezada por la CGT, las dos CTA y organizaciones sociales, lo que profundizó el malestar dentro del Gobierno.
Pese a las críticas, Milei habría transmitido a su entorno la decisión de no confrontar abiertamente con la conducción de la Iglesia católica , especialmente cuando faltan pocos meses para la llegada de León XIV.

La visita del Papa, una prioridad política
Para el Gobierno, la presencia del pontífice tendrá un fuerte significado institucional y político, particularmente porque se producirá pocos meses antes del inicio formal del calendario electoral de 2027.
En ese contexto, en la Casa Rosada buscan evitar que la visita se transforme en una vidriera para protestas sociales, sindicales o políticas contra la administración libertaria.
León XIV ha expresado en distintas oportunidades su preocupación por los sectores más vulnerables y por el rol de los Estados frente a las desigualdades sociales, una línea que también aparece en los pronunciamientos recientes de la Iglesia argentina.
Por eso, el oficialismo observa con atención la evolución de variables como la inflación, los salarios, el empleo y el consumo durante agosto, septiembre y octubre.
Problemas para avanzar en el Congreso
En paralelo, Milei busca acelerar el tratamiento de varios proyectos que considera importantes para una eventual segunda etapa de su gestión.
Entre ellos aparecen la eliminación o una nueva suspensión de las PASO, la denominada Inocencia Fiscal, cambios en la Carta Orgánica del Banco Central y otras reformas económicas.
Sin embargo, los últimos debates parlamentarios volvieron a demostrar que el apoyo de los aliados tiene límites.
Gobernadores como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz ya marcaron diferencias con determinadas iniciativas del Ejecutivo, mientras dentro del oficialismo crecen los cuestionamientos hacia el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Tras las dificultades con la Ley de Propiedad Privada, sectores del Gobierno consideran que Sturzenegger deberá coordinar con mayor precisión las negociaciones políticas antes de impulsar nuevos proyectos.
En ese esquema, Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, aparecen con mayor protagonismo en el diálogo con gobernadores y legisladores aliados.
La economía, otro foco de preocupación
A las dificultades políticas se agrega la evolución de los precios. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires aceleró en julio respecto del mes anterior, un dato que fue seguido con atención por el equipo económico como posible anticipo de lo que ocurra a nivel nacional.
El Gobierno mantiene como uno de sus principales objetivos profundizar la desaceleración inflacionaria y espera que durante los próximos meses comiencen a sentirse con mayor claridad los efectos de la estabilización macroeconómica sobre los ingresos y la actividad.
Desde Economía aseguran que existen señales de recuperación, aunque distintas expresiones de la Iglesia y las organizaciones sociales advierten que esa mejora todavía no alcanza de manera homogénea a amplios sectores de la población.
Con la visita de León XIV prevista para noviembre y el calendario electoral de 2027 cada vez más cerca, la Casa Rosada enfrenta así un doble desafío: recuperar margen político en el Congreso y conseguir que una eventual mejora de la economía llegue a los hogares antes de uno de los acontecimientos institucionales más importantes del año.
