El chat que expuso la interna entre Santiago Peña y Pedro Alliana antes del estallido del escándalo de Ueno Bank

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La crisis política y financiera que sacude a Paraguay tuvo un capítulo revelador en una conversación privada entre el presidente Santiago Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana. Un intercambio de mensajes, divulgado por el diario paraguayo Última Hora, expuso las diferencias que ya existían entre ambos dirigentes antes de que estallara el escándalo en torno a Ueno Bank .

El diálogo, que tuvo lugar el lunes por la tarde, mostró a un Alliana molesto por la falta de respuestas del mandatario frente a advertencias que, según afirmó, le había transmitido en reiteradas oportunidades. También confirmó que su decisión de abandonar la carrera presidencial para las elecciones de 2028 no tenía marcha atrás.

«Te juro que estoy tratando de entender qué pasó. Siento que claramente yo fallé contigo y por eso tomaste esta decisión. Demasiado necesito hablar contigo», le escribió Peña a su compañero de fórmula, a quien llamó por su apodo, Mangui.

La respuesta del vicepresidente fue contundente. Alliana le reprochó no haber escuchado sus advertencias sobre la gravedad de la situación y aseguró que incluso había recurrido al entonces ministro Carlos Fernández para intentar alertar sobre el escenario que se avecinaba.

«Lastimosamente no tuviste en cuenta las veces que te avisé y te comenté de cómo yo veía la situación y la gravedad de las cosas. Hasta fui a hablar con Carlos Fernández y tampoco me escuchaste», sostuvo.

En el mismo mensaje, Alliana dejó en claro que se había enterado de la dimensión de los problemas por vías ajenas a la comunicación directa con el presidente. «Hace cuánto venimos hablando y nunca fuiste sincero conmigo. Me enteré de la gravedad de los casos por otro lado», agregó.

El vicepresidente, sin embargo, buscó diferenciar su respaldo institucional de sus aspiraciones políticas: «Contá con mi apoyo y mi trabajo, pero lo de mi candidatura ya es irreversible».

Peña intentó responder a los cuestionamientos y separó las responsabilidades vinculadas con el exministro de las irregularidades atribuidas a la entidad financiera.

«Lo de Carlos Fernández fue una metida de pata de él. Y por eso le saqué del ministerio. Lo de Ueno, ni vos ni yo podemos ser responsables por lo que hizo Miguel y el BCP. Las responsabilidades son personales y ellos van a tener que verse con la justicia», contestó.

La difusión del intercambio se produjo en medio de una de las mayores crisis institucionales que atravesó el gobierno paraguayo. El escándalo de Ueno Bank derivó en cuestionamientos sobre los controles del sistema financiero, los vínculos entre la entidad y sectores del poder político y la exposición de recursos públicos.

El Banco Central del Paraguay dispuso el 2 de noviembre el procedimiento de resolución de Ueno Bank, luego de detectar problemas de solvencia y una insuficiencia que comprometía su funcionamiento. Entre los puntos más delicados figuró la imposibilidad de reponer cerca de USD 70 millones utilizados del encaje legal.

La situación también encendió alarmas por los fondos estatales depositados en la entidad. Según la información publicada por Infobae, alrededor de USD 850 millones de recursos públicos estaban comprometidos, incluidos fondos relacionados con el sistema previsional.

La dimensión del caso trascendió rápidamente el ámbito financiero y alcanzó al propio Poder Ejecutivo. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el inicio del juicio político contra Peña, con una acusación que incluyó presunto conflicto de intereses, manipulación regulatoria, sobrepaso de límites crediticios y afectación de la confianza en el sistema financiero.

En paralelo, la crisis aceleró la ruptura política entre Peña y su vicepresidente. El mandatario anunció su decisión de presentar la renuncia a la Presidencia, mientras el Congreso paraguayo debía tratar formalmente su dimisión y resolver la sucesión institucional.

Si la renuncia era aceptada, Alliana quedaría al frente del Ejecutivo hasta el final del mandato, previsto para el 15 de agosto de 2028.

La Cámara de Diputados, además, rechazó el juicio político contra el vicepresidente por 48 votos contra 30, una decisión que despejó el camino para su eventual llegada a la Presidencia.

Sin embargo, la oposición cuestionó el desenlace y reclamó que se investiguen las responsabilidades políticas por el caso Ueno Bank. La senadora Esperanza Martínez rechazó la posibilidad de que Peña obtuviera fueros mediante una eventual senaduría vitalicia y reclamó que el proceso institucional no se convirtiera en un acuerdo de impunidad.

El intercambio entre Peña y Alliana aporta una dimensión política adicional al escándalo: muestra que las diferencias dentro de la cúpula gubernamental eran anteriores a la explosión pública del caso y que el vicepresidente ya cuestionaba la manera en que el presidente había gestionado las advertencias.

La conversación también deja una incógnita sobre el alcance de la información que circulaba dentro del propio Gobierno antes de la intervención de Ueno Bank y sobre las razones por las que, según el relato de Alliana, sus advertencias no fueron atendidas.

En un escenario de renuncia presidencial, juicio político y cuestionamientos al sistema financiero, el chat dejó al descubierto una fractura que ya no podía mantenerse puertas adentro.