Designaron a Rolando Sosa como supervisor del Área Metropolitana.Imprevisto cambio del policía que encabezó la investigación por el crimen de Cecilia
El comisario inspector Rolando Sosa, protagonista de investigaciones emblemáticas y primer licenciado en Investigación Criminal de la Policía del Chaco, fue trasladado de un cargo estratégico en Investigaciones a la supervisión de comisarías tras el escándalo por el robo de droga en el polígono, del cual, no tiene nada que ver con el hecho que investiga el fiscal federal Patricio Sabadini y por el que este domingo, a las 17, estará tomando declaración indagatorias a los siete detenidos.
La situación que ha causado preocupación al gobierno provincial apuró los cambios en áreas estratégicas de la Policía del Chaco y en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP), tras el robo de la cocaína y la fuga de Mía «Barbi» Di Basttisa de la cárcel de Villa Barberán.
El comisario inspector Sosa se convirtió en una figura clave dentro de la Policía del Chaco por su participación en causas que marcaron la historia criminal y judicial de la provincia.
Su nombre está asociado a investigaciones resonantes que pusieron en vilo a la sociedad y que demandaron meses de trabajo en terreno.
Entre los casos más recordados se encuentran la banda de Nueva Chicago, que en 2014 operaba en La Matanza y que también cometieron varias entraderas en Resistencia, cuyos
Sosa también lideró la aprehensión de la robajoyas «Barbi», el esclarecimiento del homicidio de Mario Codutti —cuyo autor, Matías Chamorro, fue condenado a perpetua—, y las detenciones de los dirigentes sociales Emerenciano Sena, Ramón «Tito» López, y múltiples causas de lavado de activos que involucraron a figuras como Juan Carlos Rolón y Marcos Cáceres, por citar algunos de los casos más trascedentales.
Cada procedimiento consolidó la imagen de la Policía Chaqueña en la lucha contra el delito organizado. integrantes quemaban con planchas a sus víctimas; el homicidio de Tatiana Kolodziey, perpetrado por Juan Ernesto Cabeza; el crimen de Johana González, donde se detuvo a las pocas horas a Mario Barrientos, conocido como «El descuartizador de Laguna Seitor», y la causa más trascendente de la historia policial y judicial del Chaco: el femicidio de Cecilia Strzyzowski, que involucró al Clan Sena.
