Condenan a un joven chaqueño por abuso en un viaje de egresados y demandan a la empresa por $ 500 millones
Se conoció hace días la condena a seis años de prisión contra un joven que, al momento del hecho, era un adolescente que cursaba el último año de la secundaria. Los hechos tuvieron lugar durante el viaje de egresados y afectaron a una integrante del grupo.
Más allá de las responsabilidades penales, ahora se abre otro frente, esta vez en el ámbito civil. NORTE pudo saber que la familia de la víctima presentó una demanda por una suma superior a los 500 millones de pesos, en concepto de daños y perjuicios derivados de un presunto incumplimiento contractual por parte de la empresa organizadora del viaje.
El patrocinio letrado de la familia está a cargo del abogado Mladen Ignacio Sinkovich, quien focaliza la responsabilidad en la organizadora. Sostiene que la firma no brindó la seguridad y la protección debidas a los contingentes estudiantiles a su cargo.
La demanda se apoya principalmente en la Ley de Defensa del Consumidor y en el Código Civil y Comercial de la Nación. Se argumenta que hubo un incumplimiento del deber de custodia, seguridad y vigilancia que asumen las empresas al ofrecer este tipo de servicios turísticos estudiantiles.
Según expone Sinkovich, la empresa no habría implementado las medidas preventivas necesarias para resguardar la integridad física y psíquica del grupo, y habría incurrido en una negligencia estructural al no evitar un hecho de esta gravedad contra la integridad sexual durante la estadía en la provincia de Río Negro.
En el escrito, el letrado reclama una reparación económica integral que incluye el daño moral, los severos padecimientos psicológicos derivados del trauma y el daño punitivo. Esta última figura busca sancionar de manera ejemplar la conducta omisiva y la falta de protocolos eficaces de supervisión sobre los jóvenes bajo responsabilidad de la organizadora.
Con este reclamo, la representación legal pretende sentar un precedente judicial contundente frente a la falta de resguardo con la que, según plantea, suelen operar las agencias dedicadas al turismo juvenil.
