Capitanich participó de la apertura de la 1° Jornada de Turismo e Integración del Norte Grande

turismo

Así lo expresó el gobernador Jorge Capitanich tras participar de la primera jornada de este tipo, en el marco de la Expo Norte Grande. Ponencias, charlas y presentaciones forman parte de la propuesta, que busca ser un espacio de intercambio de conocimientos entre referentes vinculados al turismo de la región, con diez disertantes de Argentina y del exterior y nueve paneles.

El gobernador Jorge Capitanich participó de la apertura de la 1° Jornada de Turismo e Integración del Norte Grande. Acompañado del presidente del Instituto de Turismo del Chaco, Ariel Ybarra, y ante unas 400 personas inscriptas, el mandatario expuso las oportunidades que representa esta integración del bloque regional para desarrollar también servicios turísticos homogéneos.

“Tenemos diversidad de paisajes, un ecosistema rico, que va desde el quinto río más caudaloso del mundo como lo es el Paraná, hasta relieves diversos, parques nacionales y reservas naturales, y también la calidez de su gente. No podemos trabajar de forma aislada, debemos diseñar un paquete de servicios integrales para todo el norte», enfatizó Capitanich.

El mandatario instó a referentes de las 10 provincias del Norte Grande a trabajar de forma coordinada en el desarrollo de un plan de infraestructura hotelera, gastronómica, cultural, deportiva y de transporte. “Desde Chaco tenemos a disposición un plan turístico estratégico que involucra una gran inversión, y que depende del trabajo mancomunado de las provincias y de las instituciones financieras que alienten la inversión en el turismo regional”, resaltó.

Puso como ejemplo la importancia de construir centros de interpretación históricos. “Fuimos capaces de construir una identidad diversa, que va desde nuestras comunidades originarias, las comunidades criollas y la identidad de las y los inmigrantes. Es importante que quienes visiten nuestra región la conozcan y viajen en el tiempo”, consideró el gobernador.

También hizo hincapié en la necesidad de mejorar la conectividad, que va desde la potencialización de las redes de fibras ópticas hasta la conectividad aérea, que requiere un plan de vinculación de aeropuertos y terminales de ómnibus completamente descentralizados de la Ciudad de Buenos Aires.

El encuentro, que continuará hasta el sábado, aborda diversas temáticas como innovación y creatividad, emprendedurismo, turismo de reuniones, transformación digital, diseño de rutas turísticas y turismo de naturaleza. Respecto a este último tema, este viernes se expone una charla sobre la historia del yaguareté en el Iberá y en El Impenetrable, así como una charla motivacional con Chachito Vigil.

Participaron además de la apertura la presidenta de la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones, Congresos, Eventos y Burós de Convenciones (AOCA), Patricia Durán Vaca; el pesidente de la Federación de Cámaras de Turismo de la Argentina (FEDECATUR), Héctor Viñuales; el presidente de la CAME, Alfredo González; y el presidente de Chaco Bureau, Fabián Moncada.

El Turismo chaqueño, oportunidad de desarrollo

Por su parte, Ariel Ybarra contó que desde el Gobierno chaqueño se trabaja en el desarrollo del sector turístico de manera sostenible, innovadora, competitiva, con articulación con los sectores público y privado. “Buscamos generar experiencias transformadoras para los turistas y regenerativas para el destino. Reconocemos el rol de la cultura, la naturaleza y los eventos como protagonistas de la oferta turística”, dijo.

Así argumentó que en los últimos años hubo un cambio en el paradigma a la hora de que un turista defina la motivación del viaje. “La persona que visita El Impenetrable lo hace para conocer un espacio natural a través de una experiencia transformadora. En el contacto con las comunidades originarias y criollas, en búsqueda de la peculiar gastronomía y de diferentes modos de vivir en comunidad”, sostuvo.

Las y los disertantes

A lo largo del evento, expondrán Ismael Briasco, CEO de LinkedUp.me, facilitador en procesos de transformación y aceleración digital; Manuel Sbdar, Fundador y CEO de la Escuela de Negocios MATERIABIZ de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas ESADE (Barcelona, España); Santiago González, director de BE International; director de desarrollo y proyectos de FIEXPO Exhibition Group, asesor estratégico de AUDOCA y vicepresidente para la región de América Latina y Caribe del Consejo Internacional de Bienestar Social.

También disertarán Cacho Vigil, profesor de Educación Física y entrenador de alta competencia deportiva, coach ontológico, creador ideológico del ADN y entrenador de Las Leonas; Sofía Geyer, consultora en Innovación, creatividad, aprendizaje y transformación; Damián Kuc, influencer, youtuber y creador de contenidos periodísticos digitales; Marisi López, coordinadora de los proyectos Iberá e Impenetrable de la Fundación Rewilding Argentina; Claudina González, licenciada en Turismo, profesora e investigadora en la Universidad del Salvador (USAL); Patricia Molina, licenciada en Turismo, directora de Promoción del INPROTUR; y Micaela Tommasini, politóloga, relacionista Internacional especializada en Responsabilidad Social, Políticas Públicas y Comunicación para el Desarrollo Sostenible.

El «barco fantasma» del Paraná volvió a soltarse por la crecida y quedó varado frente a CorrientesLa crecida del río Paraná volvió a poner en movimiento al Uros-Z, un enorme casco de acero de 107 metros que permanece abandonado desde hace décadas en Corrientes. La fuerza de la corriente rompió sus amarras y lo arrastró sin tripulación ni posibilidad de maniobra durante casi dos kilómetros, hasta que terminó varado frente a los barrios Quilmes y Los Astilleros, al sur de la capital provincial. El episodio ocurrió durante los últimos días de la semana pasada y fue registrado en imágenes difundidas por navegantes de la zona. La escena del buque avanzando a merced del agua volvió a encender la preocupación por los peligros que representa para las embarcaciones menores y las instalaciones situadas aguas abajo. La estructura mide 14,5 metros de manga y 6,70 metros de puntal. Según los reportes, permanece sin la señalización luminosa o las advertencias necesarias para alertar a quienes circulan por ese sector del río, especialmente durante la noche. Aunque la varadura detuvo su desplazamiento, no implica necesariamente que el casco haya quedado asegurado frente a nuevas variaciones del nivel del Paraná. El ambientalista Luis Martínez reclamó la intervención de las autoridades para prevenir posibles accidentes. «Imagen de la enorme embarcación «uros-Z», de 107 metros de eslora, que se encuentra a la deriva tras romper sus amarras durante la creciente del Paraná. Se trata de una embarcación que representa un riesgo real para la navegación y para las estructuras ubicadas río abajo. Ante esta situación, es importante que Prefectura pueda asegurarla para evitar posibles accidentes y daños», expresó. Hasta el momento no se informó que se haya realizado alguna una maniobra definitiva de sujeción, remolque o retiro. La intervención de Prefectura Naval Argentina aparece entre las medidas reclamadas. Un buque que nunca llegó a navegar La historia del Uros-Z comenzó en 1993, cuando Astilleros Corrientes inició la construcción de un buque tanque destinado al transporte de productos químicos. El proyecto preveía compartimentos de acero inoxidable, pero los problemas financieros y la quiebra de la empresa que lo había encargado impidieron concluirlo. Los trabajos se paralizaron hacia el año 2000 y la embarcación nunca llegó a entrar en servicio. Su situación también arrastra un conflicto administrativo. Según explicó en 2018 Miguel Gutnisky, propietario del astillero, el Estado nacional asumió la propiedad de la estructura tras un acuerdo relacionado con las deudas de la firma contratante. Ese mismo año 2000 se habría pactado su retiro del establecimiento, pero la medida no se concretó. Sin una solución definitiva, el casco permaneció durante años amarrado a la costa y expuesto al deterioro. En 2018 estuvo 58 kilómetros a la deriva No es la primera vez que la crecida del Paraná desprende al llamado «barco fantasma». En enero de 2018, el Uros-Z se soltó a la altura del kilómetro 1.200 del río y recorrió unos 58 kilómetros sin tripulación hasta encallar en un banco de arena cerca de Empedrado, a la altura del kilómetro 1.142. El episodio fue ampliamente documentado y obligó a realizar gestiones para su remolque. Esta vez, los medios locales informaron un desplazamiento de casi dos kilómetros.