Bienal 2026: el Encuentro de Escultores Invitados reunirá a artistas nacionales e internacionales

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Del 17 al 26 de julio, en el marco de la Bienal Internacional de Escultura 2026 que se desarrollará en Resistencia, tendrá lugar el X Encuentro de Escultores Invitados, una de las propuestas más destacadas del evento, que permitirá al público descubrir nuevas materialidades, lenguajes y estéticas de la escultura contemporánea.

Los artistas invitados compartirán las mismas jornadas de trabajo y las mismas obligaciones que los escultores que participan del torneo principal, aunque sin integrar la competencia oficial. Su selección estuvo a cargo del Comité Evaluador Artístico de la Bienal del Chaco 2026, con el objetivo de enriquecer la experiencia del público a través de propuestas innovadoras y diversas formas de abordar el arte escultórico.

Esta edición reunirá a siete artistas provenientes de Argentina, España y Suecia, quienes trabajarán con total libertad técnica y material, ofreciendo al público la posibilidad de observar en vivo distintos procesos creativos y enfoques conceptuales.

Siete proyectos con identidad propia
La artista argentina Desirée de Ridder presentará «Rugido de fuego», una obra que propone una reflexión sobre la desaparición del yaguareté, símbolo del monte chaqueño. A través de una escultura concebida como un cuerpo-tótem y utilizando el fuego como elemento transformador, la propuesta invita a pensar en la memoria, la conservación de la biodiversidad y el compromiso colectivo con la protección de la especie.

También desde Argentina participará Carola Zech con «De la serie Nosotros», una instalación pública, participativa y lúdica compuesta por espejos móviles que invitan al espectador a interactuar con la obra. El proyecto explora los vínculos entre las personas y el espacio que habitan, generando nuevas relaciones visuales y reflexiones sobre la construcción colectiva del entorno.

Por su parte, la reconocida escultora argentina Norma Siguelboim exhibirá «El sol», una propuesta geométrica donde la luz, el color y las transparencias serán protagonistas. La obra busca generar distintas percepciones según la incidencia de la luz y la interacción del espectador, invitándolo a descubrir nuevos planos y espacios.

Desde Suecia llegará Eka Acosta con «Aguará Guazú», una escultura en malla de alambre dedicada a uno de los animales más emblemáticos de la fauna sudamericana. La pieza, inspirada también en la cosmovisión del pueblo qom, busca generar conciencia sobre la amenaza que enfrenta la especie debido a la pérdida de su hábitat y la caza ilegal.

El español Rafael Blasco Ciscar presentará «Dolmen», una escultura que combina hormigón y aluminio para construir una figura que dialoga entre lo ancestral y lo industrial. Su propuesta explora la relación entre los antiguos monumentos rituales y la arquitectura contemporánea, generando una obra abierta a múltiples interpretaciones.

Otro de los artistas argentinos será Lucas Caricato, quien exhibirá «Hípiconauta», una escultura realizada con materiales recuperados que propone una reflexión sobre la imaginación infantil, la memoria de los objetos y la capacidad de transformar elementos cotidianos en símbolos de resistencia, heroísmo y creatividad.

El Chaco también tendrá representación a través del escultor qom Oscar Leiva, quien presentará «Memoria del río». Tallada en madera, la obra rescata la relación ancestral entre el pueblo qom, el monte y los cursos de agua, utilizando peces como símbolo de la vida y de un territorio que enfrenta profundas transformaciones ambientales. La propuesta reivindica la memoria del Impenetrable y el vínculo espiritual entre la naturaleza y las comunidades originarias.

Un espacio para ampliar los horizontes de la escultura
El Encuentro de Escultores Invitados se consolidó a lo largo de las últimas ediciones como uno de los espacios más enriquecedores de la Bienal Internacional de Escultura. Al permitir la convivencia de artistas con trayectorias y búsquedas diversas, el evento ofrece al público la posibilidad de conocer en tiempo real los procesos de creación y descubrir nuevas formas de entender la escultura contemporánea.

Durante los diez días de trabajo, visitantes de todo el país podrán recorrer el predio y dialogar con los artistas mientras las obras toman forma, en una experiencia que combina creación, intercambio cultural y reflexión sobre temas como la identidad, el ambiente, la memoria, el territorio y la relación entre el ser humano y la naturaleza.